¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser
y aquello que no eres, no.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor... un sencillo deber.
Durante más de
cuatrocientos años la paternidad del telescopio, el instrumento que
transformó nuestra visión del universo, ha estado en disputa. ¿Lo inventó
el italiano Galileo Galilei? ¿El alemán Hans Lippershey? ¿O los holandeses
Zacarías Janssen y Jacobo Metius?