Su simpático rostro, un poco pálido;
sus ojos castaños, como cansados;
veinticinco años, aunque aparenta más bien veinte;
con algo de artístico en su vestir
-tal vez el color de la corbata, la forma del cuello-
camina sin rumbo por la calle,
como hipnotizado aún por el placer prohibido,
por el tan ilícito placer que recién alcanzó.
Durante más de
cuatrocientos años la paternidad del telescopio, el instrumento que
transformó nuestra visión del universo, ha estado en disputa. ¿Lo inventó
el italiano Galileo Galilei? ¿El alemán Hans Lippershey? ¿O los holandeses
Zacarías Janssen y Jacobo Metius?