- LA PREGUNTA
-
- Amor, una pregunta
- te ha destrozado.
-
- Yo he regresado a ti
- desde la incertidumbre con espinas.
-
- Te quiero recta como
- la espada o el camino.
-
- Pero te empeñas
- en guardar un recodo
- de sombra que no quiero.
-
- Amor mío,
- compréndeme,
- te quiero toda,
- de ojos a pies, a uñas,
- por dentro,
- toda la claridad, la que guardabas.
-
- Soy yo, amor mío,
- quien golpea tu puerta.
- No es el es el fantasma, no es
- el que antes se detuvo
- en tu ventana.
- yo echo la puerta abajo:
- Yo entro en toda tu vida:
- vengo a vivir en tu alma:
- tú no puedes conmigo.
-
- Tienes que abrir puerta a puerta,
- tienes que obedecerme,
- tienes que abrir los ojos
- para que busque en ellos,
- tienes que ver cómo ando
- con pasos pesados
- por todos los caminos
- que, ciegos, me esperaban.
-
- No me temas,
- soy tuyo,
- pero
- no soy el pasajero ni el mendigo,
- soy tu dueño,
- el que tú esperabas,
- y ahora entro
- en tu vida,
- para no salir más,
- amor, amor, amor,
- para quedarme.
|
|