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30 Voces Mes de las Humanidades 2001Reflejo del contacto con el pueblo
martes, 2 de octubre
de 2001
Por Myrna Rivas
Nina Especial El Nuevo Día
 Jacobo Morales (Carla D. Martínez/El Nuevo
Día)
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Nota del Director:
Treinta voces, treinta visiones. Durante el mes de octubre
en conmemoración del Mes de las Humanidades, El Nuevo Día abre
sus páginas para presentar las soluciones que proponen estos
treinta puertorriqueños a los retos sociales que
enfrentamos.
DEMOSTRO QUE se puede hacer un buen cine
puertorriqueño y que los Oscar no son algo imposible para las
producciones locales. Y es que los trabajos del actor, poeta,
dramaturgo, guionista de televisión y cineasta Jaboco Morales
no pasan desapercibidos. Han tenido la magia de atraer a
distintas generaciones, desde la generación de "Desafiando a
los Genios" y "Esto no tiene nombre", a la de "La tiendita de
la esquina" y "Los Rayos Gamma" o la de "Linda Sara" y
"Angelito mío".
En la actualidad, junto a su esposa y compañera Blanca
Sylvia Eró, concentra sus esfuerzos en su próxima película,
cuya temática romperá con las anteriores.
Su camino como cineasta no ha sido fácil, el apoyo de las
instituciones no ha llegado, contrario a lo que se hubiera
podido esperar tras el triunfo de sus películas dentro y fuera
de Puerto Rico. Pero Jacobo ve con esperanza la posibilidad de
que se desarrolle en la isla una verdadera industria de cine
luego de la aprobación del fondo creado por el gobierno. "Para
que las producciones no sean sólo esfuerzos esporádicos".
Aunque reconoce que el humanista necesita su espacio de
soledad y distancia para crear, entiende que "el mayor
nutriente para nuestro intelecto es el contacto directo con el
pueblo". Para Jacobo cada vez más intelectuales
puertorriqueños están vinculándose a la gente. De hecho, él
mismo ha estado ofreciendo en los últimos años charlas a
estudiantes de diversas escuelas.
"Los encuentros con los estudiantes siempre han sido
experiencias memorables y esperanzadoras, te dan energía,
encuentras jóvenes con preocupaciones muy legítimas y de esa
experiencia con ellos aprendo mucho, pero sobre todo recibo
mucho estímulo".
Jacobo ha seguido muy de cerca la lucha a favor del pueblo
de Vieques. Considera que este movimiento ha atraído a
numerosos humanistas y que tanto para éstos como para el
pueblo en general ha sido un impulso positivo sin precedente.
No recuerda tanta unidad en relación con una causa y guarda de
manera particular en su memoria aquella gran marcha de febrero
de 2000, impactado por tanta militancia de jóvenes y personas
mayores.
"Es un momento importantísimo en nuestra historia, con
Vieques hay un adelanto de grandes proporciones con relación
al crecimiento y el afianzamiento de nuestra
puertorriqueñidad, independientemente de las ideas políticas
de cada cual".
Agregó que "el materialismo, el individualismo, la apatía y
el desentendimiento de los problemas que nos rodean" han sido
desde hace muchos años sus principales preocupaciones en torno
a la sociedad puertorriqueña, temas que han quedado
especialmente reflejados en su poesía. Esos falsos valores que
nos alejan de los demás y de la realidad.
Y aunque Jacobo le abre los brazos a la tecnología, teme
muchas veces que la obsesión por la misma termine
esclavizándonos a ella.
"El ser humano es el protagonista de esta obra y todo debe
girar alrededor de sus intereses, y si la tecnología pone en
riesgo el desarrollo de la sensibilidad entonces no es
progreso, es un retroceso", destacó.
También le inquieta "la politiquería, esa ansia del poder
por el poder" y la falta de soluciones efectivas a problemas
complejos como las drogas, que están llevándonos a un fuerte
deterioro social. "Siguen con paliativos y con retórica
moralista, que no resolverá el problema".
Pero no todo es desalentador para Jacobo, "sigue habiendo
tanta nobleza en el pueblo, tanto terreno para que nos
identifiquemos con un gran país".
A Jacobo el concepto calidad de vida le recuerda que lo más
importante es vivir para la vida con bondad, entendimiento,
confraternidad, armonía, dignidad y honradez.
"Desde ahí entonces es legítimo que aspiremos a progresar
incluso en lo material, pero la calidad de vida comienza en lo
espiritual, en lo ético, en lo moral, lo que se tiene son
accesorios de la calidad de vida, no la calidad de vida
misma".
Como ejemplos de personas que han vivido la calidad de vida
de esta forma, mencionó a su esposa Blanca y a Sor Isolina
Ferré, por su trabajo comunitario.
Jacobo y Blanca hacen un llamado a los políticos y líderes
religiosos para que piensen como maestros y traten de evitar
ser portavoces de supuestas verdades absolutas que terminan
provocando más violencia en el pueblo. "Antes de pensar en ser
electos por el pueblo, que piensen en ser aprobados por sus
conciencias", apuntó Morales.
Para una mejor calidad de vida
• Tomar más control como puertorriqueños sobre el futuro
del país
• Evitar una visión dogmática de los problemas y sus
soluciones
• Recordar que la tecnología es para el bienestar de los
seres humanos
• Trabajar por una educación más integral
Ficha biográfica
• Nace en Lajas, Puerto Rico, el 12 de noviembre de 1934.
• Doctor Honoris Causa de la Universidad del Turabo.
• Sus películas: "Dios los cría", "Nicolás y los demás",
"Lo que le pasó a Santiago" y "Linda Sara"; "Lo que le pasó a
Santiago" fue nominada a un Oscar como "Mejor Película
Extranjera" en 1990.
• Sus poemarios: "100 x 35, poesía" y "409 metros de solar
y cyclone fence"
• Sus obras de teatro: "Muchas gracias por las flores",
"Cinco sueños en blanco y negro", "Aquella, la otra, éste y
aquel", "Una campana en la niebla", "Teté quiere volver" y
"Dos".
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