CiudadSeva.com
  
Hogar electrónico del escritor Luis López Nieves

Libros ¦ El Autor ¦ Obra Literaria ¦ Otros Escritos ¦ Secciones y Enlaces ¦ Calle Seva ¦ ¿Quiénes Somos? ¦ Novedades


Lunes o martes
[Cuento. Texto completo]

Virginia Woolf

Perezosa e indiferente, sacudiendo con facilidad el espacio de sus alas, conocedora de su camino, pasa la garza sobre la iglesia, bajo el cielo. Blanco e indiferente, ensimismado, el cielo cubre y descubre sin cesar, se va y se queda. ¿Un lago? ¡Quítale las orillas! ¿Una montaña? Sí, perfecto, con el oro del sol en las laderas. Cae desde lo alto. Helechos o plumas blancas, siempre, siempre...

Deseando la verdad, esperándola, destilando laboriosamente unas pocas palabras, deseando siempre (se inicia un grito a la izquierda, otro a la derecha; ruedas golpean divergentes; omnibuses se conglomeran en conflicto), deseando siempre (el reloj asevera con doce claras campanadas que es mediodía; la luz vierte escamas de oro; niños se arremolinan), deseando siempre verdad. Roja es la cúpula; de los árboles cuelgan monedas; el humo sale lento de las chimeneas; ladrido, alarido, grito. «Compro metal»... ¿Y la verdad?

Como rayos orientados hacia un punto, pies de hombres, pies de mujeres, negros o con incrustaciones doradas (Esa niebla... ¿Azúcar? No, gracias... La commonwealth del futuro), la luz del fuego salta y deja roja la estancia, salvo las negras figuras y sus ojos brillantes, mientras descargan una camioneta fuera, la señorita Thingummy sorbe té en su mesa escritorio, y las vitrinas protegen abrigos de pieles.

Cacareada, leve cual hoja, rizada en los bordes, pasada por las ruedas, plateada, en casa o fuera de casa, reunida, esparcida, derrochada en diferentes platillos de la balanza, barrida, sumergida, desgarrada, hundida, ensamblada... ¿Y la verdad?

Recordar ahora junto al fuego del hogar la blanca plaza de mármol. De las profundidades de marfil se alzan palabras que vierten su negrura, florecen y penetran. El libro caído; en la llama, en el humo, en las perecederas chispas; o ya viajando, la bandera en la plaza de mármol, minaretes debajo y mares de la India, mientras los espacios azules corren y las estrellas brillan... ¿la verdad?, o bien, ¿satisfacción con su proximidad?

Perezosa e indiferente la garza regresa; el cielo cubre con un velo sus estrellas; las borra luego.

FIN

10 Nov 2010

Novela de
Luis López Nieves

El silencio de Galileo


Adquiera la novela

  • Hace ver en el corazón de la ambición humana. Otro Lunes, España
  • Narración ágil que atrapa. Veintitrés, Argentina
  • Atrapa al lector. Cathedralis, México
  • Cascada de microintrigas en cadena. Universidad de Sevilla, España
  • No pude dejarlo. Expreso, Ecuador
  • Emocionante. El Nuevo Herald, Estados Unidos
  • Gana la literatura. La Opinión, Colombia
 
Sobre Luis López Nieves
 
Escríbanos
 
Suscripciones Literarias

Reciba gratis un cuento clásico semanal por correo electrónico: NotiCuento