Estoy arrellanado en el sillón junto a la chimenea en que
crepita el fuego. Tengo la copa de coñac en la mano derecha. Con la mano
izquierda, caída descuidadamente, acaricio la cabeza de mi perro... hasta que
descubro que no tengo perro.
"Una novela original, buena hasta la última página... Ficción histórica por medio
de diálogo incisivo, una trama cautivante y un efectivo desarrollo
de los personajes. Muy recomendada."