Se juntaron el león y el asno para cazar animales salvajes. El león utilizaba
su fuerza y el asno las coces de su pies. Una vez que acumularon cierto número
de piezas, el león las dividió en tres partes y le dijo al asno:
-La primera me pertenece por ser el rey; la segunda también es mía por ser
tu socio, y sobre la tercera, mejor te vas largando si no quieres que te vaya
como a las presas.