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El ángel Elzevar está desocupado, lo único que sabe hacer
es llevar mensajes pero ya no hay más mensajes que llevar, y entonces el ángel
da vueltas revisando en la basura del gran basurero municipal en busca de restos
de comida y sobras de fruta: algo tiene que comer. De noche, hizo la prueba de
recorrer la orilla del río en calidad de prostituto todo servicio, y de hecho
sabe hacer muchas cosas y su condición angélica lo exime de cualquier escrúpulo
moral; pero la mayoría de las veces el encuentro termina mal, por ejemplo cuando
el cliente, antes o después, descubre que Elzevar no tiene sexo: por lo que
parece, en ciertas ocupaciones el sexo es particularmente requerido, e incluso
indispensable. Para aplacar al desilusionado cliente, Elzevar le muestra un poco
cómo vuela, primero a la derecha, después a la izquierda, después le pasa sobre
la cabeza y le desordena los cabellos como una brisa ligera; pero los clientes
de la orilla del río exigen algo más concreto que una normal exhibición de
levitación; uno le mordió el tobillo en pleno vuelo, otro calvo con peluca lo
llamó sodomita y un tercero lo denunció a la policía, basándose en un artículo
del Código Penal que prohíbe exaltar la seducción y otros dos artículos del
Código de Navegación Aérea relativos al vuelo urbano sin documentos. Después de
lo cual Elzevar tuvo que mudarse a otro recodo del río, peligrosamente
frecuentado por familias y pescadores con cañas, incluso de noche.
Estos inconvenientes, natural consecuencia de su
desocupación temporaria, no pueden realmente preocupar a un ángel. Para comenzar
los ángeles son inmortales, y son pocos los mortales que pueden decir lo mismo.
En cuanto a la falta de mensajes, un día u otro tendrá que terminar. Nuevos
emisores se están alistando, y los potenciales receptores por cierto no
escasean. Ya en el pasado le sucedió estar sin trabajo por períodos más o menos
largos, sin hacer nada. Basura de comer nunca le ha faltado; es verdad que la
prostitución angélica ya no es lo que era , pero de cualquier forma, hasta que
esté listo el nuevo mensaje, hay que seguir en contacto con los hombres.
Mientras tanto Elzevar siempre puede encontrar trabajo en un circo, en tanto
lamentablemente muchas cosas cambiaron desde que existe la televisión. Si el
Gran Silencio durase mucho, otros caminos interesantes y poco recorridos se le
abren: por ejemplo el cine underground, la aplicación de antiparasitarios, la
manutención de computadoras, la limpieza de ascensores y los desfiles masculinos
de moda.
FIN |