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Respuesta que dio el conde Fernán González
a los suyos después de la batalla
de Hacinas
Una vez volvía el conde de una batalla muy cansado, maltrecho y pobre; antes
de que pudiera descansar, le llegó la noticia de que se preparaba otra nueva
guerra. Muchos de los suyos le aconsejaron que descansara algún tiempo y que
luego podría hacer lo que le pareciera más conveniente. El conde preguntó a
Patronio su opinión sobre este asunto. Patronio le dijo:
-Señor, para que podáis hacer lo mejor y más conveniente, me gustaría mucho
contaros la respuesta que dio una vez el conde Fernán González a sus vasallos.
El conde preguntó a Patronio qué les había dicho.
-Señor conde -dijo Patronio-, cuando el conde Fernán González venció al rey
Almanzor en Hacinas, muchos de sus soldados murieron y muchos supervivientes e
incluso él mismo recibieron graves heridas. Antes de que pudiesen curar, supo el
conde que el rey de Navarra iba a atacar sus tierras, por lo que ordenó a los
suyos aprestarse a luchar contra los navarros. Sus soldados le contestaron que
los caballos estaban cansados, que ellos también lo estaban y que, aunque por
esto no evitara entrar en combate, debía hacerlo porque él y todos los demás
estaban malheridos, por lo que convenía esperar a que todos estuviesen curados.
»Cuando el conde vio que todos querían rehusar la lucha, valorando más la
honra que el cansancio, se dirigió a ellos con estas palabras:
»-Amigos, por las heridas no abandonemos la empresa, pues las nuevas heridas,
que ahora nos causarán, harán que nos olvidemos de las recibidas en Hacinas,
frente al moro Almanzor.
»Al ver los suyos que al conde no le preocupaban ni el cansancio ni sus
heridas por defender su honra y su tierra, marcharon junto a él. El conde y sus
soldados ganaron esta nueva batalla y salieron muy victoriosos.
»Vos, señor Conde Lucanor, si queréis hacer lo que se debe para defender a
los vuestros, vuestras tierras y ensalzar vuestra honra, nunca sintáis el
dolor, las fatigas o los peligros, sino obrad de forma que los nuevos peligros y
dolores os hagan olvidar los pasados.
El conde vio que este ejemplo era bueno, obró según el consejo de Patronio y
le fue muy bien.
Y juzgando don Juan que este cuento era muy bueno, lo mandó poner en este
libro e hizo los versos que dicen así:
Tened esto por cierto, pues es verdad probada:
que la holganza y la honra no comparten morada.
FIN |