En la foto,
Pedro Albizu
CamposPor
Luis López
Nieves
INTRODUCCIÓNRecientemente estuve en el
Primer Congreso de la Lengua Española, celebrado en la hermosa ciudad de
Zacatecas, México. Allí descubrí, asombrado, que un alarmante número de
hispanohablantes no está muy seguro de cuál es el idioma de Puerto Rico.
Esta nota pretende aclarar esta duda.
TRASFONDO HISTÓRICO
En el siglo XIX casi toda Hispanoamérica se liberó de
España, excepto Cuba y Puerto Rico.
En el 1898, tras la mal
llamada guerra Hispano-Americana (Hispano-Estadounidense), los
norteamericanos se quedaron con Puerto Rico como botín de guerra.
De inmediato impusieron el inglés como único idioma oficial de la nueva
colonia. El nombre del país, incluso, cambió a Porto Rico. El gobierno, de
generales y civiles norteamericanos, operaba en inglés. El sistema escolar
enseñaba en inglés desde el primer grado. Niños de seis años de edad,
tanto de la ciudad como del campo, debían recibir instrucción en inglés.
Claro, los puertorriqueños no hicieron caso. Los maestros daban
las clases en español y sólo cambiaban al inglés -con la complicidad de
los estudiantes- cuando alguno de los supervisores gringos se asomaba al
aula o salón de clases.
En el 1948, tras una larga lucha de
cincuenta años que no tengo espacio para contar, los gringos se dieron por
vencidos. Aceptaron el español como idioma dizque cooficial y permitieron
que el sistema educativo regresara al español. Los gringos simplemente
oficializaron la realidad, porque el idioma de un país no se cambia por
decreto.
(La situación de los puertorriqueños que han emigrado a
Estados Unidos es otra. Al igual que los mexicanos, dominicanos,
colombianos y demás latinoamericanos emigrantes, la lengua que hablan ha
sufrido cambios. Pero el tema que hoy me ocupa es el español hablado en la
Isla de Puerto Rico.)
HISTORIA INMEDIATA
A fines de la década del 80,
Rafael Hernández
Colón, gobernador autonomista de Puerto Rico, decide eliminar al
inglés como idioma cooficial y anuncia que la única lengua de Puerto Rico
será el español, aunque el inglés seguirá enseñándose como lengua
extranjera, al igual que en otros países.
La comunidad hispánica
del mundo, con sobrado motivo, celebra la acción de Hernández Colón.
España, por ejemplo, nos otorga (al Pueblo de Puerto Rico) el Premio
Príncipe de Asturias por nuestra defensa del español. No se olvide que
nuestro enemigo es el imperio más poderoso de todos los tiempos y que
nosotros, en cambio, somos el país más pequeño de Hispanoamérica, un poco
más chicos que El Salvador.
Bueno, unos pocos años después, en el
1992, un anexionista recalcitrante gana la gobernación de Puerto Rico.
Absolutamente histérico, lo primero que hace al llegar a La Fortaleza
(residencia oficial de nuestros gobernadores) es volver a designar al
inglés lengua cooficial de Puerto Rico.
Eso fue todo lo que pasó.
Un decreto. Una ley. Cosas que ocurren sobre el papel.
ACTUALIDAD La noticia de la restitución
del inglés como lengua cooficial ha creado gran confusión fuera de Puerto
Rico. Al no conocer su mero carácter burocrático, algunas personas han
pensado que el español se dejó de hablar o que se impuso al inglés como
lengua única obligatoria.
La lengua de Puerto Rico es y
será siempre el español. Estamos, eso sí, bajo un fuerte ataque
de los gringos que quieren que hablemos inglés.
Somos el único
país de Hispanoamérica que todavía es colonia. Necesitamos el
apoyo de todos los hispanohablantes. Somos el hermano menor que pasa por
un momento difícil; sin embargo, como no tenemos representación
diplomática propia, a menudo la comunidad hispana del mundo nos excluye de
actividades a las que debemos asistir por derecho propio, como es el caso
de las cumbres de jefes de estado ibero-americanos.
La poca
representación que tenemos en el mundo es vicaria, por medio de los
hermanos cubanos, que nunca nos han olvidado. Desde la otorgación
del Premio Príncipe de Asturias también hemos visto un fuerte apoyo de la
prensa española. A ambos les damos las gracias.
El español de
Puerto Rico está vivito, coleando y dando candela... como decimos los
puertorriqueños. Todos los días luchamos para que siempre sea así. ¿Cómo
pueden ayudarnos los demás hispanohablantes? Háganle saber al mundo que en
Puerto Rico el español sigue vivo y en lucha, porque es la verdad.
Incluyan a Puerto Rico en todas la actividades que atañen
al mundo hispano, porque somos hispanos. Conozcan en lo posible nuestra
literatura e inclúyanla en sus antologías de literatura hispanoamericana,
porque somos hispanoamericanos. Envíen copia de este
artículo a todos sus amigos, para que se enteren.
Muchas
gracias.