EL ESCRITOR EN EL CIBERESPACIO Fui
al buscador Google para informarme sobre el corsario Francis Drake y
salí con el descubrimiento de Ciudad Seva, inmensa biblioteca virtual y
hogar electrónico de uno de los descendientes de aquellos sanjuaneros
que plantaron cara al temible Dragón inglés, cuando éste intentó tomar
la plaza en su incursión por la isla de Puerto Rico en 1895. Puestos
en contacto por la sofisticada vía email,
Luis López Nieves me dio
autorización para publicar “La última noche de Rodrigo de las Nieves”,
su visión ficcionada del añejo episodio épico, en las páginas de El
Caimán Barbudo. De paso concertamos la cita a través del ciberespacio
para que los lectores cubanos trabaran mayor conocimiento sobre los
avatares existenciales y otros textos literarios del nuevo amigo
boricua.
Antes de que arrancara la entrevista, yo quería tener
leídos sus cuatro libros publicados hasta el momento. López Nieves se
encargó de hacérmelos llegar dentro de un paquete que, aún en estos
tiempos de celeridad y con la cercanía geográfica entre nuestras islas,
tocó tantos “puertos” y tuvo una “travesía” tan dilatada que de por sí
merecería una crónica de viajes al estilo del siglo XVI.
Las
razones de la demora, ni es necesario extenderse en ellas, de tan
consabidas. Como dice un cantor cubano: “La política no cabe en la
azucarera”, pero tampoco —agrego yo— en el tazón de té de la
literatura. Baste resaltar este detalle: Él es nativo de Puerto Rico,
“Estado Libre Asociado” de la unión norteamericana.
En mis manos
al fin, mientras corría el mes de enero de 2007, leí sus libros con la
velocidad y fruición de quien ingiere por puro deleite. Y ya con más
elementos de mi lado, comencé el fuego de artillería a base de correos
electrónicos. Ese preguntas van y respuestas vienen duró
todo un mes y dio para una saga que se publicó, primero, por entregas
en el sitio Web de El Caimán Barbudo; después, una versión resumida en
la edición impresa de la revista de mayo-junio de 2007, donde se
respetó la estructura que delataba la “matriz digital” de la
entrevista. (Artificio que mucho gustó, porque además del beneplácito
expresado por los lectores, a la postre el “engendro posmoderno”
recibió la Mención en el género de entrevista del Concurso Nacional de
Periodismo 26 de Julio de 2007).
Así, amantes de la literatura
en Cuba y otras partes del mundo, pudieron tener noticia de El corazón
de Voltaire, su último libro y primera novela, éxito editorial con el
que López Nieves logró por segunda vez hacerse del Premio Nacional de
Literatura de su país. Supieron de las peripecias Roland de Luiziers,
genetista de La Sorbonne, en su indagación sobre si el órgano
conservado en la Biblioteca Nacional de París perteneció o no al
célebre filósofo de la Ilustración; y también sobre la “extravagante”
versión del escritor acerca de los últimos años del genio.
Muchos
lectores se sorprendieron, al paso, de que pudiera hacerse una novela
prescindiendo de un narrador y dejando que la trama, con ribetes de
suspenso, fuera fluyendo sólo con el cruce de los correos electrónicos
entre sus múltiples personajes.
Luego, pues el diálogo caminaba
hacia atrás, como en busca del tiempo pasado, conocieron de La
verdadera muerte de Juan Ponce de León, cuaderno de relatos ambientados
en los inicios de la historia colonial de Puerto Rico, con intrigantes
(in)versiones que el autor sacaba bajo la manga para socavar los hechos
que cuentan los manuales. Este libro representó para López Nieves, en
el 2000, la vez primera en que se le distinguió como el mejor escritor
del momento en su tierra.
Mientras que Escribir para Rafa, de
1987, es otro libro de cuentos muy diferente, en el que los argumentos,
con alta dosis de humor, retratan a la clase media puertorriqueña. Luis
López Nieves aclaró con honestidad sobre sus orígenes y su trayectoria.
Su nacimiento “accidental” en Washington y el Doctorado en Literatura
Comparada alcanzado en una universidad de Nueva York, no han trastocado
su sentimiento de pertenencia a la nación boricua y la afinidad con los
anhelos independentistas. A Cuba la visitó en un par de ocasiones,
durante los años 80, y desde siempre ha compartido sus ideales.
En
la actualidad es catedrático de la Universidad del Sagrado Corazón en
San Juan y es el creador de una Maestría en Creación Literaria para
ayudar a los escritores noveles de su isla. Su primer relato, Seva,
aparecido en un periódico nativo, en diciembre de 1983, sin mediar
aclaraciones de que se trataba de “ficción” y no “periodismo”, lo
catapultó a la fama en su país, a la vez que lo puso a rotar en el eje
de una gran polémica que sobrepasó el ámbito literario. El motivo:
López Nieves dio grandes visos de realismo y credibilidad al supuesto
de que la ocupación norteamericana a Puerto Rico en 1898, no se produjo
en julio y sin resistencia por los nativos, sino en mayo, con una
población aguerrida que le hizo frente y pagó con su vida tras una
masacre arrolladora. Seva se convirtió más tarde en libro,
cuando al cuento original se le adicionaron todas las repercusiones
consiguientes, que han llegado hasta a suplantar en el imaginario del
pueblo puertorriqueño la visión de los libros oficiales de historia por
la del literato. Canciones, poemas, artículos y libros de ensayo, han
intentado explicarse este entuerto, donde el mito y el deseo han
vencido a los datos validados por la Academia.
A RAS DEL SUELO CUBANO CON LUIS LÓPEZ NIEVES Después
de aparecida la entrevista y cuando el nombre del escritor de la isla
vecina comenzaba a expandirse boca a boca, difuminé por buenas manos,
las de lectores aviesos o ubicados en puntos “estratégicos”, los libros
enviados por el autor (contaba con algunos ejemplares más, llegados en
un bulto posterior).
La repercusión no demoró mucho, y el
suceso trascendente llegó, incluso, del sitio donde mejor había de
esperarse: Casa de las Américas. La venerable institución cubana,
fundada en 1960 para difundir los valores de la cultura
latinoamericana, invitó a Luis López Nieves como jurado del Premio Casa
2008 en la categoría de cuento.
Además, planeó la inclusión de
un relato del boricua en la edición de enero-marzo de este año de su
prestigiosa revista. Y un acontecimiento todavía más grato le concertó
al escritor: El 30 de enero, cuando regrese a La Habana tras las
deliberaciones que tendrán lugar en la ciudad de Cienfuegos, podrá Luis
López Nieves, a la vieja usanza, sin mediadores de última tecnología,
reunirse en vivo y en directo con la nueva comunidad de lectores suyos
que brota en Cuba. Para la ocasión, la Casa que hoy dirige Roberto
Fernández Retamar ha preparado una edición especial de Seva, y ese día
se efectuará el lanzamiento.
De modo que, apenas un año después
de reencontrarse en el ciberespacio con otras “criaturas de isla” como
él, Luis López Nieves podrá con Seva, y en suelo cubano, demostrar
porqué ha defendido su libro de esta manera: “Si a Puerto Rico le
faltaba una epopeya gloriosa, pues había que inventarla”.
La
investigadora Estelle Irizarry ha llamado a López Nieves “maestro del
arte de la tergiversación”. Más el autor tal vez se conforme con que lo
consideren como alguien que sólo está buscando otra “verdad” posible,
la que está en su corazón y en el de sus compatriotas.
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