Diálogo online con el Premio Nacional de Literatura de Puerto Rico 2006
por Rafael Grillo
A: Luis
De: Rafa
Asunto: Entrando en el tema entrevista
Fecha: 11-01-07
Estimado Luis:
Ando ajetreado con el cierre del número del Caimán donde incluiré tu cuento*. Sin embargo, reservé mi tiempo libre para la lectura atenta de tus libros. Empecé por
El corazón de Voltaire, la novela de 2006, cómo me lo sugeriste, luego continué con La verdadera muerte de Juan Ponce de León y ya empiezo Escribir para Rafa.
Recorro tu literatura en sentido inverso, y se me ocurre proyectar el
diálogo como una “historia hacia atrás” de la vida y obra de
Luis López
Nieves.
Además, te propongo imitar a la novela, con su
estructura a base de intercambios de correos electrónicos. Hoy se
publican en periódicos y revistas muchas entrevistas logradas gracias
al email, que después se presentan al estilo clásico de
preguntas y respuestas como si hubieran tenido lugar grabadora
mediante. Pero, si te parece bien, nosotros vamos a presentarla como
fue en realidad.
Un abrazo,
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: Entrando en el tema entrevista
Fecha: 12-01-07
Estimado Rafa:
Excelente idea. Quizás hagas historia periodística al publicar la
primera entrevista digitoepistolar. Te aclaro que las clases me
comienzan el 17 de enero, día de mi cumpleaños. Por tanto, tal vez mis
respuestas tarden dos o tres días.
Abrazos,
Luis
A: Luis
De: Rafa
Asunto: Arrancamos ya!!!
Fecha: 12-01-07
Estimado Luis:
Me habías pedido una opinión sobre El corazón.... y te
digo que la leí en apenas 48 horas porque me resultó bien ágil y
entretenida. Esa es una de sus grandes virtudes, en contra de lo que
puedan pensar los críticos que sólo tasan de alta literatura los libros
difíciles de leer. Pero como tal mérito puede tenerlo también cualquier
best-seller mal escrito, vale que destaque, además, la
investigación que hiciste alrededor de la historia y pensamiento del
ilustrado francés, y el humor sutil con que desenmascaras los grandes
poderes de la política y la religión, su burocracia subalterna, y el
control y manipulación que ejercen sobre la ciencia y la cultura.
Encima, cuentas esto de forma muy original, a través del modo parco y
funcional de los emails, logrando aún así que tus personajes sean vivos, creíbles y revelen sus pasiones, emociones y pensamientos.
De estas apreciaciones sale mi primera pregunta, porque para cualquier
lector resultará inesperado ese contraste entre futuridad y pasado, el
enfrentar una historia a caballo entre la era posmoderna y un filósofo
y los hechos del siglo XVIII. Es singular que siendo tú un amante de
los temas históricos, paradójicamente, desde 1995 colocaste Ciudad Seva
(www.ciudadseva.com), tu página personal en internet, para ser el
pionero entre los escritores de habla hispana y uno de los primeros en
el mundo. ¿Cómo explicas esas dos caras de Jano que se revelan en tu
vida y tu novela?
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: Arrancamos ya!!!
Fecha: 14-01-07
Estimado Rafa:
Gracias por tus palabras sobre mi segundo corazón: el de
Voltaire. Me alegra que te haya gustado la novela. En cuanto a tu
pregunta, pues vivo en el siglo XXI y aprecio los adelantos científicos
de nuestra época. Primero la literatura fue oral. Luego vinieron esos
grandes adelantos que se llamaron papiro y pergamino. Más tarde llegó
la imprenta. Y ahora nació internet. El medio es lo de menos. Cuando
alguien rechaza internet y me dice que la única forma auténtica de
publicar es el papel, pienso que también hubo conservadores que
rechazaron el papiro, el pergamino y la imprenta.
Por otra parte, he leído cantidades masivas de literatura e historia.
Hasta que un día me di cuenta que se me hacía difícil diferenciar entre
ellas. Comprendí que la historia realmente no existe, que es un sexto
género literario que recrea los datos del pasado según los gustos y
prejuicios de sus autores. A través de los siglos los historiadores han
dicho que escriben historia "objetiva" cuando realmente escriben
ficción. Pues yo hago lo contrario y no engaño a nadie: admito que
escribo historia desde la literatura. Y fíjate que mi obra es más
"objetiva" que la supuesta historia, porque cada generación reescribe
la historia. Los libros de historia caducan. Pero la narrativa no se
revisa ni se reescribe. La Ilíada
tiene 2800 años y no ha caducado. En fin, vivo en el presente, pero amo
el pasado. Y esta circunstancia, que se refleja en mi literatura, no es
conflicto ni contradicción.
Abrazos
Luis
A: Luis
De: Rafa
Asunto: Seguimos con El corazón...
Fecha: 14-01-07
Estimado Luis:
Como a esta correspondencia accederán lectores que no conocen
la novela, voy a reproducir su sinopsis: “Una inesperada pregunta en
una conversación entre el presidente de Brasil y la embajadora de
Francia en ese país hará que se movilicen tanto el Gobierno como la
Academia Francesa. Los restos de Voltaire, uno de los más importantes
pensadores del mundo, fueron profanados hace un siglo, y lo único que
se conserva de él es su corazón, que se encuentra en la Biblioteca
Nacional de París, pero ¿cómo demostrar que es realmente el corazón del
Filósofo? Roland de Luziers, profesor de genética de La Sorbonne, será
el encargado de resolver el dilema...”
Mi segunda pregunta sale de esa aparente “extranjería” de la novela.
Generalmente, los escritores escogen sus argumentos de los íconos
históricos y culturales de su nación de origen. Esto, dentro de la
literatura latinoamericana, es casi un fatum avasallador. Sin embargo, El corazón…
se separa de la tradición, y hasta de tus libros anteriores, enfocados
en el pasado de Puerto Rico. ¿Cuál es la razón de ese cosmopolitismo de
tu novela, cuyos protagonistas actuales y pasados pertenecen al
ambiente europeo?
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: Seguimos con El corazón...
Fecha: 15-01-07
Estimado Rafa:
Lo sorprendente no es que haya escrito una novela con personajes que no
son latinoamericanos, sino que no lo haya hecho antes. En ningún lugar
está escrito que sólo debo escribir sobre América Latina, y aunque así
fuera, la verdad es que me importan poco las reglas cuando me pongo a
escribir. Llevo tres décadas haciendo literatura histórica, pero aún no
había asimilado que una gran cantidad de narraciones históricas no
ocurren en los países de los autores. Los cuentos folclóricos empiezan
con "Había una vez un país muy lejano..." Las novelas de caballerías
ocurren en países míticos. El protagonista de una gran novela francesa,
La cartuja de Palma, es italiano y la acción transcurre en Italia. Hamlet, el personaje de Shakespeare, es danés. Una obra fundamental de España, La vida es sueño,
transcurre en Polonia. El finlandés Mika Waltari no tiene ninguna
novela famosa que transcurra en su patria. Es ridículo que un autor,
que trabaja con la imaginación, entienda que sólo debe o puede escribir
sobre su país.
Por último, Voltaire realmente ya no le pertenece a Francia, sino al
mundo. Fue el primer intelectual moderno. Inventó la figura del
intelectual comprometido que perdura hasta el día de hoy. Fue el primer
artista/intelectual que utilizó su fama, poder e influencia para
provocar el cambio social. Martí y Hostos fueron volterianos. Asimismo
lo son Silvio Rodríguez y Danny Rivera cada vez que apoyan la libertad
de América Latina. De hecho, hasta los cantantes de rock, cuando
ofrecen conciertos en África para combatir la pobreza, están siguiendo
el ejemplo de Voltaire... aunque no lo sepan. A pocas personas admiro
tanto como a Voltaire.
Cordialmente,
Luis
A: Luis
De: Rafa
Asunto: Pregunta de aniversario...
Fecha: 15-01-07
Estimado Luis:
Tu biografía dice que “el 17 de enero de 1950 Luis López Nieves
nació accidentalmente en Washington DC., de padres puertorriqueños”. En
ese “accidentalmente”, yo intuyo un énfasis intencionado. Los avatares
de la vida te han llevado a pasar períodos de tiempo tanto en EE.UU.
como en tu isla natal, donde has fijado residencia desde hace varios
años. Dime por qué confesaste en una entrevista para un diario de
Caracas que te sientes feliz de ser puertorriqueño y no te seduce el american dream.
Un abrazo,
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: Pregunta de aniversario...
Fecha: 19-01-07
Estimado Rafael:
Digo que nací “accidentalmente” en Washington, porque no tengo nada que
ver con esa ciudad, excepto el hecho accidental de que mi familia
estuvo allí durante una breve temporada. Italo Calvino nació en Cuba,
Cortázar en Bélgica, y a nadie se le ocurriría pensar que Calvino sea
cubano o Cortázar belga. Peor en el caso de EE.UU., pues de inmediato
nos ponen esta etiqueta de "inmigrante" o "minoría" o "neorricanos",
que no acepto. Durante unos breves años fuimos exiliados, como lo fue
Martí, pero soy y siempre he sido latinoamericano.
De hecho, soy latinoamericano primero y puertorriqueño segundo. Como el
Che, creo en la gran nación latinoamericana que empieza en México y
termina en la Argentina. Esa nación ya existe culturalmente. Sólo falta
que terminemos con las estúpidas divisiones provincianas y acabemos de
convertirnos en una gran nación.
Quizás algunos lectores piensen que mi planteamiento es fantástico. Si
alguien hubiera dicho en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, que
Europa sería un país con moneda e instituciones comunes unas décadas
después, lo hubieran encerrado en un manicomio. Nosotros, que hablamos
el mismo idioma y somos hermanos, ¿por qué no podemos unirnos? La
respuesta es que tenemos un gran problema: el Imperio del Norte, que
aplica consecuentemente las lecciones de Maquiavelo: "divide y
conquistarás". Cada vez que intentamos levantar la cabeza, como
Guatemala y República Dominicana y Chile, pues viene el Imperio del
Norte y nos pisotea. O nos intenta pisotear, como en Cuba.
Pero ahora veo lo que ocurre en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua,
etc. Y noto que los gobernantes no son ingenuos, como lo fue Allende.
Presidentes como Chávez saben que el Imperio del Norte está trabajando
muy activamente para asesinarlos, y están tomando pasos para que no
ocurra. Tengo muchas esperanzas.
El amigo periodista de Venezuela, Edgard Moreno-Uribe, me preguntó si no era importante para mí traducir El corazón de Voltaire
al inglés. Respondí que no era una prioridad. Prefiero que me lean los
400 millones de hispanolectores. Y, vamos, no me molestaría que me
leyera el mundo entero, en inglés o en el idioma que sea, pero no
padezco esa manía de querer triunfar específicamente en Norteamérica.
De los EE.UU. lo único que me interesa es que se vayan de mi país. Sé
que Puerto Rico es un país pequeño que no tiene por qué luchar solo
contra el mundo. También sé que vivimos en la época de los grandes
bloques políticos. Pero algunos boricuas piensan que nos conviene
unirnos a EE.UU. No comprenden que nuestra patria natural es América
Latina. Dentro de los EE.UU. siempre seremos ciudadanos de segunda
clase, aplastados y despreciados por una cultura extraña. Por
desgracia, la propaganda en Puerto Rico ha llegado al punto en que
muchos boricuas te dicen que son norteamericanos. Y lo creen, porque el
lavado de cerebro ha sido muy fuerte. No entienden que a un perro, por
más que se le repita que es un gato, siempre será un perro. Este es un
punto que Voltaire hubiera entendido a la perfección, porque creía en
el sentido común.
Abrazos
Luis
A: Luis
De: Rafa
Asunto: Toca el turno a La verdadera muerte...
Fecha: 19-01-07
Estimado Luis:
Leyendo La verdadera muerte de Juan Ponce de León,
libro de cuentos con que obtuviste en el 2000 tu primer Premio Nacional
de Literatura, aparece una razón insospechada para el viaje de
Cristóbal Colón a “las Indias”, un héroe criollo desconocido en el
fiasco de Francis Drake cuando su asalto a San Juan, y una versión muy
particular sobre la muerte del fundador de Puerto Rico y el origen de
la Fuente de la Eterna juventud, entre otras “reescrituras” originales
de lo ocurrido en el siglo XVI en el Caribe. A partir de lo que hiciste
en esos relatos, quisiera me ahondaras en tu visión personal sobre las
fronteras y entrecruzamientos de la Historia y la literatura. ¿Vale?
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: Toca el turno a La verdadera muerte...
Fecha: 24-01-07
Estimado Rafa:
Cuestiono la posibilidad misma del conocimiento. Se me hace imposible
definir palabras tan comunes como "verdad", "bien" o "mal". He llegado
a la conclusión de que la "verdad" simplemente no existe. Mientras más
se aprende más se duda. Sólo los imbéciles y los fanáticos afirman
categóricamente; la persona inteligente siempre reconoce la posibilidad
de que pueda estar equivocada.
La historia es un género literario que parte de un "dato
histórico": Colón llegó a América en el 1492, bien, ¿entonces qué pasó?
Para muchos historiadores europeos fue un momento de gloria, de
hidalguía, etc. Pero un historiador indígena o latinoamericano no puede
verlo de la misma manera, porque en esa fecha comenzó para nosotros un
holocausto como nunca se había visto en el planeta. Ahora bien, cuando
un historiador europeo habla bonito sobre el "descubrimiento", ¿es
"malvado"?, ¿engaña a sus lectores? No estoy de acuerdo con ese
historiador, pero me parece que "malvado" no es el término más
adecuado.
Si Hitler se hubiera apoderado del mundo y Latinoamérica fuera ahora
una neocolonia alemana, en vez de norteamericana, "dos más dos" todavía
serían cuatro, pero los libros de historia serían radicalmente
diferentes. Roosevelt, presidente de EE.UU. durante la guerra, sería el
"malo"; Hitler y sus mariscales, los "buenos". De hecho, estos libros
también revisarían retrospectivamente. Dirían, probablemente, que los
espartanos eran "mejores" que los atenienses, porque el régimen
espartano era más afín al nazi que la democracia ateniense. Por tanto,
no es que la literatura y la historia se "entrecrucen", es que no hay
diferencia. La historia crea mitos a partir de datos históricos, la
novela a partir de la imaginación.
Los Imperios venden visiones históricas en las que se
describen como los "mejores", los más inteligentes, los más lindos, los
que realmente saben y deben gobernar. Esta es una creación literaria,
porque ningún pueblo es superior a otro. Es comprensible que un alemán
o un norteamericano se crean la propaganda imperial de sus países,
también conocida como "historia". Lo estúpido, en mi opinión, es que un
latinoamericano se crea estos cuentos. Una parte importante de mi
proyecto literario tiene el objetivo de abrirle los ojos al lector ante
la posibilidad de que la "verdad" que han estado creyendo durante
tantos años no es más que una invención literaria.
Abrazos
Luis
A: Luis
De: Rafa
Asunto: RAFA pregunta sobre Escribir para Rafa...
Fecha: 25-01-07
Estimado Luis:
Si La verdadera muerte... está compuesto por relatos sobre hechos y personajes históricos; en cambio, Escribir para Rafa
es un libro de cuentos donde los protagonistas son un Doctor en
Platillos, la actriz que rejuvenece sobre el escenario, un escritor que
seduce por carta a la novia del amigo a pedido de este, una adolescente
con mañas de mujer, la pareja que es toda lujuria bajo la luz de la
luna pero se odia de día, etc... O sea, historias de vidas cotidianas y
personajes algo excéntricos. ¿Por qué tanto tiempo, 13 años, entre la
publicación de esos dos libros? Además, ¿qué pudo suceder en ti cómo
para qué estos dos libros fueran tan diferentes?
Un abrazo,
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: RAFA pregunta sobre Escribir para Rafa...
Fecha: 30-01-07
Estimado Rafa:
Desde los 20 años de edad hasta los 30, cuando terminé mi doctorado en
Literatura Comparada, prácticamente dediqué todo mi tiempo a leer
literatura. Fueron diez años irrepetibles en que leí obras que hoy
pocas personas tienen el tiempo (o la paciencia) para leer, como las
grandes novelas rusas, francesas, españolas, italianas, etcétera.
Al graduarme, sin embargo, ocurrió algo raro: de pronto no tenía muchas
ganas de leer literatura. Sufría de una sobredosis de ficción, y me dio
por leer historias de los periodos más lejanos y exóticos, libros que
ya nadie lee, sobre Roma, Grecia, Bizancio, las Cruzadas y la Edad
Media. No hacía estas lecturas como historiador, sino como aficionado.
Pero comenzó en mí una transformación cuando empecé a notar que cada
libro era una versión diferente de determinados hechos. Por ejemplo, he
leído montones de historias del Imperio Romano, pero casi todas son
diferentes. Coinciden en algunos datos, pero luego cada uno se va para
su lado y escribe la historia que le place. De hecho, puedes leer una
historia de Roma en que César es libertador, otra en que es tirano y
otra en que es un poco de ambos.
Empecé estas lecturas históricas en el 1980. Mientras tanto, había estado escribiendo los cuentos que se publicaron en Escribir para Rafa en el 1987, pero también rescaté Seva, mi primera incursión en el cuento histórico, cuyo primer borrador había escrito unos años antes. Seva
no "cabía" en el mismo volumen junto a los otros, que estaban en una
línea muy diferente: son cuentos contemporáneos con tramas fantásticas
o semifantásticas, y con personajes y conflictos básicamente de la
clase media profesional puertorriqueña. Por tanto, decidí publicar dos
libros diferentes: Seva primero, luego los demás cuentos en Escribir para Rafa.
A partir de entonces, mis siguientes libros han sido de narrativa
histórica, aunque siga escribiendo cuentos contemporáneos de vez en
cuando. Ya estoy reuniendo suficientes como para otro libro. Pero mi
prioridad, obviamente, ha sido el proyecto de narrativa histórica en el
que estoy todavía muy activo.
Abrazos,
Luis
A: Luis
De: Rafa
Asunto: Seva vive o Viva Seva!!!
Fecha: 30-01-07
Estimado Luis:
Para no olvidar a los filósofos, que así comenzó este diálogo,
cito al compatriota tuyo que recordó un aforismo de Nietzsche —“Si Dios
no existiese, sería menester inventarlo”—, para referirse a Seva
que, como no existió, tuviste tú que inventarla. ¿Cuáles fueron los
motivos para escribir esa historia? Y cuéntame qué sucedió después de
su publicación cómo para que López Nieves fuera el foco de una gran
polémica.
Abrazos,
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: Seva vive o Viva Seva!!!
Fecha: 03-02-07
Estimado Rafa:
Escribí Seva porque estaba harto. Los escritores que
me precedieron eran tremebundos. No sabían reír. La mayoría de sus
personajes eran suicidas o suicidas potenciales. Muchas de estas obras
son excelentes, no estoy hablando de su valor literario, sino del tono.
En Los soles truncos dos mujeres se queman vivas. En los cuentos de Pedro Juan Soto casi todos los personajes son suicidas. En El Josco el buey puertorriqueño se suicida. Etcétera.
De hecho, hay una novela que se llama Los derrotados:
el título lo dice todo. Esto era lo que me ofrecía el arte culto de
Puerto Rico mientras yo me formaba: pura tragedia griega. Mientras, en
el cine que nos llega a Puerto Rico, los hispanos siempre somos las
sirvientas, las putas, los criminales... y todos tenemos una sola idea
en la mente: vivir en EE.UU.
En la televisión enlatada, pues lo mismo: somos despreciables o
patéticos o meramente tolerables. De la historia, ¿qué te digo? Los
indios de Puerto Rico fueron tontos dóciles que se sometieron sin más a
los españoles. Intentamos luchar contra España en el siglo XIX pero lo
que hicimos fue una chapuza patética en Lares. Cuando los
norteamericanos llegaron los recibimos con los brazos abiertos y
limonadas en las aceras. ¡Por favor! Es el mismo discurso de ahora,
cuando dicen que el pueblo de Irak ama al ejército norteamericano
porque les ha traído la democracia. ¿Cómo es posible creer semejantes
imbecilidades?
Un buen día descubrí que cada país tiene su épica. España tiene al Cid,
Francia a Juana de Arco, Suramérica a Bolívar y San Martín, etc. Me
pregunté cuál era la épica nuestra. En los últimos 500 años hemos
llevado a cabo varias gestas heroicas. Aquí, por ejemplo, matamos al
temido pirata Francis Drake (precursor del terrorismo de estado que
siguen practicando Inglaterra y Estados Unidos). Además, en 400 años, a
pesar de los muchos ataques que sufrimos, ninguna potencia pudo
apoderarse de Puerto Rico, excepto los EE.UU. en 1898. Por tanto,
tenemos una épica, pero se nos ha escondido. Ese descubrimiento me
desesperó. Decidí que necesitábamos de inmediato una gesta, y como los
historiadores no la habían escrito, supe que no me quedaba más remedio
que inventármela. Así nació Seva, ese es el origen del cuento.
Lo que pasó luego es prácticamente un segundo cuento. Publiqué Seva en el semanario Claridad
el 23 de diciembre de 1983. En esencia, narro que la invasión
norteamericana de Puerto Rico no fue el 25 de julio de 1898, como dice
la historia oficial, sino dos meses antes, en mayo, pero que fracasó
porque los puertorriqueños se alzaron y detuvieron la invasión inicial.
Luego, el cuento señala que los norteamericanos enviaron refuerzos y el
25 de julio lanzaron una segunda invasión, que finalmente tuvo éxito
gracias a la traición de varios puertorriqueños. Esta historia me
parecía tan difícil de creer que le pedí al periódico que no la
identificara como cuento. Pensé simplemente en hacer una broma
literaria, como para que el lector la creyera durante diez minutos,
aunque después dijera "qué mentira".
Pero la publicación del cuento desató una insospechada reacción en
cadena. El cuadro telefónico del semanario se congestionó debido a las
miles de personas que llamaban para pedir más información. Canales de
televisión, radio y prensa empezaron a indagar sobre los
“descubrimientos”. Agencias noticiosas prepararon extensos reportes
para consumo internacional. Se organizaron comités de ciudadanos para
buscar las ruinas de Seva y a don Ignacio Martínez, el único
sobreviviente de la “Masacre de Seva”. Letreros de “¡Seva Vive!”
comenzaron a aparecer en las paredes del país y frente a las bases
militares. El propio Gobernador llamó al superintendente de la policía
para ordenarle que averiguara sobre el paradero del Dr. Víctor Cabañas,
protagonista de "Seva", quien obviamente es un personaje de ficción.
Es decir, el país se conmovió ante la noticia de que los
norteamericanos habían masacrado a un pueblo entero en el 1898. Al
enterarse de que era un cuento, algunos se sintieron defraudados. La
gran mayoría, sin embargo, se alegró por esta reacción, pues demostraba
que el patriotismo sigue latente dentro de los puertorriqueños. Muchos
se han negado a creer las múltiples advertencias de la prensa de que Seva es un cuento. Y hasta el día de hoy dicen que es verdad y que las aclaraciones de la prensa son la ficción.
Se han escrito muchos artículos y ensayos en Argentina, España, Chile,
México, Perú, Venezuela y EE.UU. para explicar el fenómeno de lo que se
ha llamado "El Caso Seva". Una de las explicaciones más racionales
señala que Seva,
simplemente, contó la "Historia Soñada" por el pueblo puertorriqueño,
porque es una épica sobre un pueblo fuerte que se levanta y lucha
contra una invasión extranjera, cosa que, aquí en Puerto Rico, desde
que somos bebés se nos dice que somos muy mansitos y no nos rebelamos.
¿Te imaginas?
Abrazos
Luis
* Referencia a La última noche de Rodrigo de las Nieves, publicado en El Caimán Barbudo, edición 338, de enero-febrero de 2006.
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