El corazón de López Nieves
o el revés de la Historia (IV)
Por Rafael Grillo
A: Luis <cs@ciudadseva.com>
De: Rafa <rgrillo@enet.cu>
Asunto: Seva vive o Viva Seva!!!
Fecha: 30-01-07
Estimado Luis:
Para
no olvidar a los filósofos, que así comenzó este diálogo, voy a citar a
un compatriota tuyo, que recordó el aforismo de Nietzsche sobre que “si
Dios no existiese, sería menester inventarlo”, para referirse a Seva,
que como no existió tuviste tú que inventarla. Como ya mencionaste a
este cuento tuyo, publicado originalmente en el periódico Claridad el
23 de diciembre de 1983, sin aclaración ninguna de si era ficción o
hecho verídico, provocando a la postre gran revuelo, quisiera ahora que
contaras para los lectores cubanos, que desconocen todo sobre el “Caso
Seva”: ¿Cuáles fueron tus razones para escribir este relato? Y ¿qué
sucedió en Puerto Rico después de su publicación cómo para que López
Nieves se convirtiera en el foco de una gran polémica?
Abrazos,
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: Seva vive o Viva Seva!!!
Fecha: 03-02-07
Estimado Rafa:
¿Por qué escribí Seva?
Porque estaba harto. Los escritores que me precedieron, conocidos en
Puerto Rico como la generación del 50, eran tremebundos. No había risa
ni humor. Vivían una tragedia perpetua. La mayoría de sus personajes
eran suicidas o suicidas potenciales. Muchas de estas obras son
excelentes, no estoy hablando de su valor literario, sino del tono. En Los soles truncos, de René Marqués, dos mujeres se queman vivas. En los cuentos de Pedro Juan Soto, Spiks, casi todos los personajes son suicidas. En El Josco, de Abelardo Díaz Alfaro, el buey puertorriqueño se suicida. Etcétera. De hecho, hay una novela que se llama Los derrotados:
el título lo dice todo. Bueno, pues esto era lo que me ofrecía el arte
culto de Puerto Rico mientras yo me formaba: pura tragedia griega.
En cuanto al arte popular (cine y televisión) qué te cuento. En el cine
que nos llega a Puerto Rico los hispanos siempre somos las sirvientas,
las putas, los asaltadores, los lavaplatos, los ignorantes, los
patéticos... que sólo tenemos una idea obsesiva en la mente: vivir en
los Estados Unidos. Y en la televisión enlatada, que nos llega directo
desde Estados Unidos, pues lo mismo. Nunca somos inteligentes ni
admirables. Siempre somos despreciables o patéticos o meramente
tolerables. O sea, el arte popular lo que me ofrecía (y ofrece) es
esperpento.
Y de la historia, ¿qué te digo? Que los indios de Puerto Rico fueron
tontos dóciles que se sometieron sin más a los españoles, Que
intentamos luchar contra España en el siglo XIX pero lo que hicimos fue
una chapuza patética en Lares. Que cuando los norteamericanos llegaron
a Puerto Rico los recibimos con los brazos abiertos y limonadas en las
aceras. ¡Por favor! Es el mismo discurso de ahora, cuando dicen que el
pueblo de Irak ama al ejército norteamericano porque les ha traído la
democracia. ¿Cómo es posible creer semejantes imbecilidades? Pues aquí
en Puerto Rico muchas, muchas personas las creen. El lavado de cerebro
ha sido muy profundo.
Bueno, pues un buen día descubrí que cada país tiene su épica. España
tiene al Cid, Francia a Juana de Arco, Sur América a Bolívar y a San
Martín, etc. Me pregunté cuál era la épica nuestra, pero descubrí que
no se conocía. Yo sé que tenemos una épica. En los últimos 500 años
hemos llevado a cabo varias gestas heroicas. Aquí, por ejemplo, matamos
a Francis Drake, el pirata más temido en el mundo (precursor del
terrorismo de estado que siguen practicando Inglaterra y Estados
Unidos). Además, en 400 años, a pesar de los muchos ataques que
sufrimos, ninguna potencia pudo apoderarse de Puerto Rico, excepto los
Estados Unidos en 1898. Por tanto, tenemos una gesta heroica, pero se
nos ha escondido. Este descubrimiento me desesperó. Decidí que
necesitábamos una gesta y que la necesitábamos de inmediato. Como los
historiadores no la habían escrito, decidí que no me quedaba más
remedio que inventármela. Así nació la gesta que se llama Seva. Este es el origen del cuento.
Lo que pasó luego es prácticamente un segundo cuento. Publiqué Seva en el semanario Claridad
el 23 de diciembre de 1983. Narro que, en esencia, la invasión
norteamericana de Puerto Rico no fue el 25 de julio de 1898, como dice
la historia oficial, sino que realmente fue dos meses antes, en mayo,
pero que fracasó porque los puertorriqueños se levantaron y detuvieron
la invasión inicial. Luego, el cuento señala que los norteamericanos
enviaron refuerzos y que el 25 de julio lanzaron una segunda invasión,
que finalmente tuvo éxito gracias a la traición de varios
puertorriqueños.
Esta historia me parecía tan difícil de creer, tan inverosímil, que le
pedí al periódico que no la identificara como cuento. Pensé simplemente
hacer una broma literaria, para que el lector se la creyera durante
diez minutos, aunque después dijera "qué mentira". Eso pensé.
Pero la publicación del cuento desató una reacción en cadena insospechada. Numerosos historiadores llamaron a Claridad
indagando por más detalles. El cuadro telefónico del semanario se
congestionó debido a las miles de personas que llamaban para pedir más
información. Canales de televisión, radio y prensa empezaron a indagar
sobre los “descubrimientos”. Agencias noticiosas prepararon extensos
reportes para consumo internacional. Se organizaron comités de
ciudadanos para buscar las ruinas de Seva y a don Ignacio Martínez, el
único sobreviviente de la “Masacre de Seva”. Letreros de “¡Seva Vive!”
comenzaron a aparecer en las paredes del país y frente a las bases
militares. El propio Gobernador llamó al superintendente de la policía
para ordenarle que averiguara sobre el paradero del Dr. Víctor Cabañas,
protagonista de Seva, quien obviamente es un personaje de
ficción. Es decir, el país se conmovió ante la noticia de que los
norteamericanos habían masacrado a un pueblo entero en el 1898, y
reaccionó en forma airada.
El asunto se complicó muchísimo más. Se han escrito muchos artículos y
ensayos para explicar el fenómeno. Una de las explicaciones más
racionales señala que Seva
simplemente contó la "Historia soñada" por el pueblo puertorriqueño,
porque es una épica sobre un pueblo fuerte que se levanta y lucha
contra una invasión extranjera, cosa que, aquí en Puerto Rico, desde
que somos bebés se nos dice que somos muy mansitos y que no somos gente
que se rebela. ¿Te imaginas?
En mi portal Ciudad Seva (ciudadseva.com) los lectores pueden ver
ensayos con perspectivas diferentes sobre lo que se ha llamado "El Caso
Seva", ya que han escrito sobre el asunto en Argentina, España, Chile,
México, Perú, Venezuela, Estados Unidos y otros países. Para serte
franco, a mí se me hace difícil resumir todo este lío. Muchos
periodistas y críticos lo han hecho mejor que yo, y se pueden leer en
Ciudad Seva.
La respuesta corta a tu pregunta, pues, es que me inventé una épica
positiva para Puerto Rico, la publiqué en un periódico y la gente pensó
que era cierta. El país reaccionó conmovido y puso en movimiento a los
medios, a la academia, a los intelectuales y a los artistas. Al
enterarse de que Seva
era un cuento, muchos se sintieron defraudados. La gran mayoría, sin
embargo, se alegró por la reacción que había provocado el cuento: se
había demostrado que el patriotismo sigue latente dentro de la inmensa
mayoría de los puertorriqueños. De hecho, muchos se negaron a creer las
múltiples advertencias que empezaron a salir en la prensa diciendo que Seva era un cuento. Hasta el día de hoy dicen que es verdad y que las aclaraciones de la prensa son la ficción.
Abrazos
Luis
A: Luis
De: Rafa
Asunto: Una pregunta sobre intertextualidades...
Fecha: 03-02-07
Estimado Luis:
Como te percataste por mi libro de ensayos, me obsesiona el tema de las
intertextualidades, aunque no al modo de Harold Bloom y su “angustia de
las influencias”, sino a la manera benévola de un Borges, quien
reconoce que, tal vez, “lo que llamamos creación es una mezcla de
olvido y recuerdo de todo lo que leímos”. En Escribir para Rafa
hay un cuento que tu mismo declaras “Cortazariano”. Mucho de Borges y
su pasión por el apócrifo se refleja en buena parte de tu literatura de
tema histórico. Encuentro que la literatura testimonial a lo Rodolfo
Walsh debió inspirarte para escribir Seva. Y la abadía de El corazón de Voltaire,
con el pacto de silencio de sus monjes, me atrajo el Eco de Umberto.
¿Cómo siente López Nieves a la hora de escribir esa relación que se
produce entre el afán propio de novedad y las marcas que en uno ha
dejado toda la producción cultural anterior?
Un abrazo,
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: Una pregunta sobre intertextualidades...
Fecha: 08-02-07
Estimado Rafa:
Influencias tengo muchas. He leído miles de libros, muchos de ellos
extraordinarios, que se me han quedado en el sistema. Eso es evidente.
Sin embargo, en los muchos trabajos que se han escrito sobre mi obra,
llama la atención que el tema de las "influencias" prácticamente no se
menciona. Al contrario: muchas veces se resalta la originalidad o
unicidad.
Mi libro Escribir para Rafa
tiene una deuda con varios autores contemporáneos, principalmente
Cortázar. Así lo digo en el libro. Sin embargo, ese no es el caso de
mis tres libros de narrativa histórica. No conozco ningún libro que se
parezca a Seva. Es posible que exista, pero no lo conozco ni
ningún crítico lo ha mencionado. Al contrario: destacan la originalidad
del texto. Asimismo ocurre con los cuentos de La verdadera muerte de Juan Ponce de León. En el caso de mi libro más reciente, El corazón de Voltaire,
ese es precisamente uno de los temas que más se menciona en las
críticas: el hecho de que sea la primera novela escrita enteramente por
medio de correos electrónicos. Nuevamente te digo: es posible que
existan otras, pero no las conozco. Por tanto, con toda honestidad
debo contestarte que siento una gran deuda general con todos los
escritores que he leído, pero no siento ninguna deuda específica con
ningún autor. Repito: no significa que no la tenga inconscientemente,
pero conscientemente no puedo decirte que tal autor haya sido mi modelo
o influencia principal. De hecho, hace muchos años que mi principal
influencia es la historia, no la literatura. Así que en todo caso
habría que ver qué historiadores han influido sobre mi prosa o la
construcción de mis ficciones, pero nuevamente te contestaría que no
hay ninguno con el cual sienta una deuda ni que admire particularmente.
Ahora bien, me preguntas específicamente sobre tres autores. En cuanto
a Borges y Eco, no siento que tenga deudas con ellos. Lo que tenemos en
común es que hemos bebido de las mismas fuentes primarias: la historia
medieval. Y cuando se lee mucha historia medieval, es lógico que los
abades y los monasterios y los monjes empiecen a poblar tu mundo
literario. En cuanto a Rodolfo Walsh, pues lamentablemente no conozco
su obra ni la conocía cuando escribí Seva. No fue hasta hace dos o tres años que leí los cinco cuentos suyos que están en Ciudad Seva. No he leído más.
Abrazos cordiales,
Luis
A: Luis
De: Rafa
Asunto: “Cuba” es mi pregunta final
Fecha: 08-02-07
Estimado Luis:
A veces sucede por acá que algunos colegas del gremio, tan pronto una
celebridad toca el suelo de la isla, enseguida se le abalanzan y le
hacen esta pregunta: ¿Qué piensas de Cuba? o ¿Cómo te sientes en Cuba?
Poniendo en aprietos al interrogado, que apenas tiene todavía nada que
decir. Para no reincidir en ese error dejé este tema para el final. En
tu caso personal, más allá de lo que difunden los medios, puedes
brindar una opinión basada en tu manera de pensar y también en la
experiencia de las dos visitas que has hecho acá. Así que háblame de la
Cuba que anida en el corazón de López Nieves...
Abrazos,
RAFA
A: Rafa
De: Luis
Asunto: RE: “Cuba” es mi pregunta final
Fecha: 10-02-07
Estimado Rafa:
Puerto
Rico es una colonia del Imperio de los Estados Unidos, que lleva más de
cien años tratando de aniquilar mi cultura, mi idioma y mi gente. Por
ejemplo, durante 50 años, desde el 1898 hasta el 1948, prohibió el uso
del español en nuestras escuelas. También ha criminalizado el amor a la
patria, que en Puerto Rico se paga con el desempleo, el ostracismo y
con muchas otras consecuencias. Estados Unidos ha causado la muerte de
muchos miles de puertorriqueños al reclutarlos en su ejército y
enviarlos a guerras que no nos incumben, desde la Primera Guerra
Mundial hasta Irak. Ha cometido innumerables crímenes en mi tierra, uno
de los más recientes el asesinato a sangre fría de Feliberto Ojeda
Ríos, líder independentista. Estados Unidos, pues, es un imperio que
intenta aniquilar lo que somos, para convertirnos en una especie de
Hawai en que nuestra cultura sobreviva como mero adorno folclórico.
Ante esta realidad, es lógico que yo quiera que Estados Unidos se vaya
de Puerto Rico. Pero somos un país pequeño, así que cualquier país que
apoye la libertad de Puerto Rico es mi aliado. Por eso Cuba es mi
aliado, al igual que Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y los otros
países de América Latina que estén dispuesto a llamar al imperialismo
por su nombre.
Como ya he dicho en una carta anterior, soy latinoamericano primero y
puertorriqueño segundo. América Latina es un nación dividida que tiene
que unirse si queremos sobrevivir; de lo contrario, las potencias
extranjeras seguirán explotándonos como llevan haciéndolo más de 500
años. Cuba también comparte esta filosofía mía, por la que el Ché
Guevara dio la vida.
Entonces, ¿qué puedo pensar de Cuba? Que al igual que Puerto Rico es
una provincia de la gran América Latina. Que es un país hermano. Que
cualquier ataque contra Cuba es un ataque contra todos los países de
América Latina.
Abrazos
Luis
El corazón de López Nieves
o el revés de la Historia (I)
El corazón de López Nieves
o el revés de la Historia (II)
El corazón de López Nieves
o el revés de la Historia (III)
La última noche de Rodrigo de las Nieves
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