El propósito de
la reunión era presentar "El corazón de Voltaire", pero el que se dio a
conocer la noche del jueves en el Centro de Adiestramiento Profesional
de la Universidad del Sagrado Corazón (USC), en Santurce, fue el que
casi comparten el crítico estadounidense Seymour Menton y el autor de
esa novela, el puertorriqueño Luis López Nieves.
Como buen
profesor perito en narrativa hispanoamericana, Seymour Menton expuso
una charla salpicada de anécdotas y técnicas de oratoria cuya amenidad
compartió con el público, no sólo un comentario sobre las "innumerables
cualidades" de la novela que circula en Puerto Rico y parte de
Latinoamérica desde principios de año, sino también un poquito de la
cómplice amistad que une a ambos.
"¿Cómo me voy a atrever a
comentar el libro cuando todos ustedes lo han leído ya?", inició el
crítico su parlamento luego de describirse como "contento y cohibido",
descripción comparable a la empleada por Luis López Nieves en su turno
al catalogar de "necedades" las muestras de agradecimiento que hizo a
personas que dividió en tres grupos: los "amigos íntimos", los
periodistas y los académicos.
Era la misma ironía mordaz, el
mismo afán por esquematizar a pesar de que ambos dijeron que
improvisarían, y la misma simpatía no exenta de timidez, la que le
escondieron al público de sobre 200 personas al diluirla en sus pares
de pies juntos y temblorosos cuando cada uno se colocó detrás del
podio.
Era ese corazón "con un arte para tergiversar y
distorsionar" que Seymour Menton identificó –"sin encontrar defectos,
aunque los busqué", aseguró– como uno de los mayores aciertos de Luis
López Nieves al usarlo irónicamente en el título, pues al filósofo
francés Voltaire se le conoce, precisamente, por su racionalismo.
Así
contestó a una de las preguntas del público durante el conversatorio
que el neoyorquino de 79 años interrumpió al reclamar: "Pero a ustedes
se les ha olvidado el tercer motivo de mi (reciente) viaje a México".
Se trata de una anécdota que relató al principio con el doble propósito
de "no aburrir" –como nunca lo hace Luis López Nieves, opinó– e
hilvanar sus ideas, pues resulta que ese tercer motivo era comprobar
que el autor había hecho bien su labor investigativa para crear a sus
personajes, mediante una visita a un cementerio que aparece en el texto
del sello Norma que editó Giselle Borrero. Éste es un ejercicio "que se
respeta" en la corriente de "la nueva novela histórica contemporánea
iniciada en 1975 y encumbrada ahora por Luis".
Esa escritura, por
un lado, logra "enseñar a los lectores a desconfiar de todos los
poderes, ya sea el de la Inquisición o ya sea el de los puritanos, ya
sea el de los capitalistas o ya sea el de los socialistas". Por el
otro, niega que el país de origen sea tema obligado, articuló Seymour
Menton.
Dada la exuberante alabanza del corpus narrativo de Luis
López Nieves, gente del público se preocupó por cómo superar al
maestro, que en la actividad recibió a varios estudiantes de la
maestría en Creación Literaria que fundó en la USC. Menton insistió en
que la única manera de lograrlo es no imitándolo, no escribiendo sobre
lo mismo, dejarle ese campo a él solo.
El propio López Nieves
reiteró esta idea al narrar otra interesante anécdota según la cual le
entregó una cartita al laureado escritor Julio Cortázar en la que le
decía que tenía que "matarlo".
"Y él me contestó que claro que
sí, siempre y cuando fuera sólo en la literatura", completó a
carcajadas el también "genio de la exageración", como lo llama Menton.
El
autor de "Seva" y "Escribir para Rafa" desbordó "como en los premios
'Oscar'" su cariñosa gratitud hacia los periodistas Nelson del
Castillo, Carmen Dolores Hernández, Mario Alegre Barrios y muy
especialmente hacia Pedro Zervigón, allí presente, por ser el primero
en escribir sobre su obra.
El rito se repitió con José Jaime
Rivera, presidente de la USC, primero en emplearlo como profesor,
Esther Irizarry, quien difundió su trabajo literario fuera de Puerto
Rico, y Seymour Menton, quien lo incluyó en su "Antología del cuento
hispanoamericano" cuando "todavía yo no era tan famoso".