El avión no consiguió decretar la muerte de la
bicicleta, de igual modo que el auge de la Internet tampoco
liquidará la existencia del libro, de la obra literaria.
Esta premisa corresponde a una de las mentes más
privilegiadas en el estudio del cuento hispanoamericano, el
crítico Seymour Menton, quien a sus 79 años ha visto pasar
muchas aguas.
De visita en Puerto Rico para presentar la exitosa novela
"El corazón de Voltaire", del laureado escritor puertorriqueño
Luis López Nieves, el estudioso estadounidense considera que
la literatura hispanoamericana "está viva y coleando", a pesar
de que a muchos les preocupa que no haya nuevos autores de la
talla de Gabriel García Márquez o Mario Vargas Llosa.
"Escritores de esa calidad no nacen todos los días", afirma
el creador de la antología "El cuento hispanoamericano", que
se publicó por vez primera en 1964 y ya se encuentra en su
séptima edición bajo el sello del Fondo de Cultura Económica.
Menton evidencia la solidez de la creación literaria en
América Latina, más allá del boom, con nombres como el del
mexicano Jorge Volpi, autor de "En busca de Klingsor" nacido
en 1968, además de destacar al puertorriqueño Luis López
Nieves, cuya obra literaria "creo que va a tomar forma
continental" alentada por el Grupo Editorial Norma que, aparte
de "El corazón de Voltaire", ya lanzó "La verdadera muerte de
Juan Ponce de León".
"Para mí el boom no ha terminado, me parece que el mundo
cultural está condicionado a respetar la literatura de América
Latina", manifiesta en entrevista realizada en las facilidades
de la Universidad del Sagrado Corazón (USC), en Santurce,
respecto a la visión que prevalece en Estados Unidos.
Al reconocer que hay una generación de creadores literarios
que intenta escapar de la poderosa influencia de García
Márquez y el realismo mágico, Seymour Menton sostiene que "no
importa la tendencia que se siga, tiene que ser una literatura
sobresaliente" para que tenga la aceptación del público.
Acepta, sin embargo, que hubo una época en que en Estados
Unidos prevaleció el prejuicio hacia la literatura
latinoamericana, el que "experimenté en carne viva en las
universidades, cuando yo empecé en 1952, controlaban los
departamentos la literatura española", que era muy escasa más
allá de Federico García Lorca.
"En Estados Unidos había un desprecio por la literatura de
América Latina; recuerdo que cuando fui a Dartmouth College
querían que enseñara con acento castizo", subraya entre risas
el celebrado crítico.
Ésta es una situación ya superada, aclara, pues en Estados
Unidos ahora es constante la presencia de la literatura
latinoamericana, incluso mediante el ofrecimiento de cursos.
El vínculo de Seymour Menton con la cultura puertorriqueña
tuvo su origen en el sur del Bronx, donde enseñó inglés a
niños boricuas.
"Era un trabajo difícil", recuerda el crítico radicado en
California. "Los alumnos me querían porque yo hablaba su
idioma y los comprendía. Estuve dos años en eso, mientras
estudiaba el doctorado".
Esto lo impulsó a hacer su primer viaje a Puerto Rico en
1957, lo que abrió el camino para la inclusión de Pedro Juan
Soto en su antología "El cuento hispanoamericano", a la que
después sumó a Ana Lydia Vega y más recientemente a Luis López
Nieves.
–¿Es negativo que una obra literaria sea llevada al
cine?
–No, no le resta, pero tampoco es una solución. Carlos
Fuentes quedó desilusionado con la película "Gringo viejo",
pues después que firmó contrato le tocó a ellos hacer la
película. La novela es superior. En el caso de "Como agua para
chocolate", la película es superior a la novela de Laura
Esquivel. Hay otras buenas, como "Pantaleón y las
visitadoras", basada en la novela de Vargas Llosa, y "La
virgen de los sicarios" del colombiano Fernando Vallejo. Hasta
la fecha, García Márquez se ha negado a que lleven al cine
"Cien años de soledad".
–¿La Internet es una amenaza para la literatura, para el
libro?
–No creo, como que el avión no ha matado la bicicleta. Hay
un peligro pero creo que es importante que la gente siga
leyendo y escribiendo. La Internet ofrece grandes ventajas
para el escritor y el investigador, sin tener que buscar en
una biblioteca.
Seymour Menton, gran amigo de importantes autores del boom,
como Carlos Fuentes o Gabriel García Márquez, aclara que no
opta por un solo autor cuando de establecer preferencia se
trata "porque hay varios importantísimos y entre las obras de
esos autores no todas son grandes obras".
Alfiletero
El prestigioso crítico Seymour Menton, oriundo de Nueva
York y especialista en la narrativa hispanoamericana desde
hace más de 50 años, ha cultivado la amistad de Gabriel García
Márquez, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, entre otros
autores. También ha sido varias veces jurado del "Premio
Literario Juan Rulfo".
Además de "El cuento hispanoamericano", una antología
publicada en 1964 y actualizada periódicamente que ha vendido
más de 330 mil ejemplares, ha publicado libros sobre la
narrativa guatemalteca, costarricense, cubana, colombiana y
mexicana. Sus cuatro últimas obras son "La nueva novela
histórica de la América Latina", "Historia verdadera del
realismo mágico", "Caminata por la narrativa latinoamericana"
y "Un tercer gringo viejo", publicados por el Fondo de Cultura
Económica.
Ha sido profesor en el Dartmouth College, la Universidad de
Kansas, la Universidad de California en Irvine, la Universidad
de San Carlos en Guatemala, la Universidad de Costa Rica, y el
Instituto Caro y Cuervo en Bogotá. Los gobiernos de Guatemala
y de Venezuela han reconocido sus contribuciones al estudio y
la divulgación de la narrativa latinoamericana al otorgarle
las órdenes "Miguel Ángel Asturias" (1997), "Andrés Bello"
(1991) y "Francisco Miranda" (1996).