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Juan Manuel e Ivonne Acosta: Unidos por el
saber
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 ESCENARIO / Baltazar Vázquez
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Eliezer Ríos Camacho Director
ESCENARIO
Una
genuina pasión por la historia, acompañada de mucho respeto y
compromiso por la misma, ha fortalecido y estrechado el lazo
sentimental que unió en matrimonio hace 45 años al licenciado
Juan Manuel García Passalacqua y la profesora Ivonne Acosta
Lespier. La diferencia en acercamientos, opiniones y criterios
hacia ese mismo quehacer historicista —él desde una línea
interdisciplinaria, acompañada de su popularidad tras casi
tres décadas como politólogo; y ella desde la tradición
académica— le ha añadido sal a la relación, enriqueciéndose
uno al otro con sus puntos de vista opuestos, mientras
levantaban juntos una familia de tres hijos que les han
premiado con seis nietos.
Ante un panorama tan
dinámico, por no decir convulso, como el que hoy vive Puerto
Rico en su punto más neurálgico –la política- resulta
pertinente dialogar con esta dupla, cuyas respectivas
bibliografías suman una treintena de libros. Mediante los
mismos han disectado el asunto del estatus, desmitificado las
figuras de Luis Muñoz Marín y Pedro Albizu Campos y mirado con
múltiples perspectivas desde la esclavitud hasta la llegada de
Estados Unidos a Puerto Rico en 1898 y la salida de la Marina
de Vieques en 2003.
Como si fuera poco esta pareja
comparte al presente un sentido de entusiasmo y hasta de
aventura contagiosos toda vez que él recién se ha estrenado
con éxito como novelista y ella se encuentra sumergida en la
creación de la primera enciclopedia de Puerto Rico por
internet.
Admirar y diferir
"Parte de lo que
nos ha unido es ese compartir intereses. Ambos hemos sido
profesores de Historia, y ya que criamos los muchachos y somos
abuelos nuestras conversaciones son muy interesantes; porque
ella es historiadora —y admiro muchísimo su trabajo— pero yo
soy anti historiador y. Por eso escribí la novela ("La séptima
vida"). Mi acercamiento a la Historia se fundamenta en una
escuela de pensamiento que enfatiza tres áreas nuevas que son
los estudios culturales, los estudios post coloniales y los
estudios subalternos y las tres identifican la historia como
meramente otra forma de narración. Por eso mi posición es que
la historia no es otra cosa que una forma de narración al
igual que la novela y eso choca con la visión de Ivonne",
expresa García Passalacqua.
"Porque él llega a la
historia leyéndola, no estudiándola –aclara Acosta-. Yo creo
que hay que seguir unos requisitos. La historia y la
literatura toman mucho una de la otra pero se tienen que
mantener cada una en su lado. Las notas al calce son vitales.
Creo firmemente en partir de los documentos. De la literatura
se pueden tomar formas de narrar, pero hay que partir de una
investigación rigurosa y mostrar de dónde surgen las cosas. El
está muy metido en los estudios culturales".
"El
admira y está orgulloso de lo que hago, pero cuando nos
casamos yo apenas tenía un bachillerato y él estaba terminando
leyes en Cambridge. Yo tenía mi bachillerato de
Manhattanville, que estaba bien, pero con este hombre al lado
que siempre ha sido así, que dondequiera dice lo que siente, y
metidos en reuniones de intelectuales, me di cuenta que el
bachillerato no me servía de mucho. La enseñanza en
Manhattanville era muy cerrada. Aprendí mucho de teología y
literatura americana, inglesa y francesa pero era ignorante en
muchísimas cosas; era una educación con gríngolas. Recuerdo
que tomé un libro de civilización de Occidente y me lo leí
como una novela. Entonces me dieron deseos de enseñar aquello
que había descubierto. Al mudarnos a New Orleáns, me matriculé
en Tulane y a nuestro regreso me matriculé en la UPR, terminé
un bachillerato en Historia y lo disfruté porque descubrí a mi
país. Habiendo estudiado en el Colegio de las Madres en el
Sagrado Corazón era como no haber estado en el país; no
estudiamos ni la historia ni la literatura de Puerto Rico.
Entonces ante el nuevo conocimiento me radicalicé. Perdí la
fe. Me salí de la Iglesia Católica y del Partido Popular —y mi
familia que era del bloque Muñocista. Dejé dos iglesias a la
vez. (Ríe). Fue como una segunda adolescencia que fue lo mismo
que les pasó a Olga Nolla y a Rosario Ferré.
Entonces
cuando entran en una controversia por sus respectivos
acercamientos a la Historia, ¿cómo concluyen las
conversaciones?
"Muy bien porque nosotros estipulamos
las diferencias. Cuando dábamos clases yo bromeaba con las
teorías de Ivonne y ella bromeaba con mis teorías".
Sin
embargo, la influencia es evidente. Por ejemplo, la profesora
Acosta acuñó el término del "Grito de Vieques", con el cual
tituló uno de sus libros y usted utiliza esta expresión en su
novela para identificar los sucesos desde la muerte de David
Sanes hasta la salida de la Marina de Vieques.
"Como
historiadora, Ivonne vislumbró lo que sucedería. Ella escribe
una columna con ese título a los pocos días de la muerte de
Sanes, en la que presagió todo lo que ocurrió luego; la
unificación y el movimiento del pueblo por una causa de frente
al gobierno de los Estados Unidos".
¿Prevalecerá en la
historia y en el colectivo puertorriqueño, ese término para
referirse a estos eventos tal y como ocurrió con el Grito de
Lares?
"No me cabe la menor duda", afirma Passalacqua.
"Los sucesos de Vieques vinieron a significar esa gesta de
pueblo que
Luis López Nieves en su novela "Seva", afirmaba que
no existía".
"Depende de los historiadores, de quien
escriba", expresa por su parte Acosta.
"Depende de
quienes ganen, de quienes están arriba, porque aunque suene
trillado, la historia la escriben los que ganan", añade el
licenciado.
Esto evidencia que el acontecer político
es lo que tradicionalmente ha dirigido la historia oficial,
entonces ¿vislumbran hacia dónde llevan al país los eventos de
los pasados meses en ese ámbito?
"Precisamente por eso
he escrito una nueva columna titulada‘Hay que salir de la
podredumbre’ porque lo que estamos viendo hoy, esa amenaza a
la democracia, es el resultado de que el sistema colonial del
país ha podrido todos los cuerpos políticos.
Esto, a
la vez, me ha servido de inspiración para mi segunda novela,
la cual he titulado ‘Tú no sabes nada de la vida’; motivado
también por ese estudio sueco que se dio a conocer hace poco
que asegura que Puerto Rico es el país más feliz del mundo.
(Passalacqua muestra el grueso manuscrito de esta
novela).
"Lo que está pasando ahora no ayuda para nada,
porque vivimos un momento donde los odios están en carne viva,
y no se respeta nada de los procesos políticos ni del debate
de altura. Las instituciones se han ido ajuste y no se respeta
la Constitución. Para mí lo fascinante es que quien vaya a
hacer una investigación dentro de diez años sobre lo que está
pasando ahora en Puerto Rico se va a volver loco, porque cada
periódico es un país distinto", sentencia la
historiadora.
"En lo que diferimos es que ella busca la
verdad y yo digo que la verdad no existe", explica
Passalacqua.
"Es que es peligroso decir que la verdad
no existe. Porque esa actitud de total relativismo ante los
hechos históricos es peligroso; porque como dice, Todorov,
imagina que digamos que el Holocausto no pasó, que fue un
invento de los judíos, entonces se corre el peligro que se
repita", responde Acosta.
"Para mí existen solo
narraciones de los hechos; los hechos desaparecieron y lo que
prevalece es lo que se narra de los mismos".
"En lo que
más nos llevamos es que en materia de historia, no nos importa
el cayo que pisemos cuando se trata de presentar los hechos
desde sus múltiples perspectivas", concluye la historiadora.
BIBLIOGRAFIAS:
Juan Manuel
García Passalacqua:
"Apuntes sobre la historia
de América Latina", 1963
"La crisis política en
Puerto Rico",
1970 (segunda edición,
1983)
"Puerto Rican Constitutional Law",
1974
"La alternativa liberal", 1974
"The Puerto
Rican Question", 1983
"Puerto Rico: Equality and
Freedom at Issue", 1984
"Recordando el futuro",
1986
"República Asociada y Libre Asociación",
1987
"Casa sin hogar: Memoria de mis tiempos",
1990
"Puerto Rico y los Estados Unidos",
1990
"Vengador del silencio", 1991
"Dignidad y
jaibería: temer y ser
puertorriqueño",
1993
"Hegemón: otredad y mismidad
de la otra
cara", 1994
"Los secretos del patriarca",
1996
"Vate de la cuna a la cripta",
1998
"Invadiendo al invasor", 1999
"El juicio de
la historia", 1999
"La séptima guerra",
2000
"Afirmación nacional", 2001
"La séptima
vida" 2004
Ivonne Acosta
Lespier:
"La mordaza: Puerto Rico 1948-1957",
1987
(cuarta edición, 1998)
"La palabra como
delito. Los discursos por los que condenaron a Pedro Albizu
Campos, 1948-1950", Ivonne Acosta Lespier, Editorial Cultural,
1993
"Controversias históricas", 1995
"Santa
Juana y Mano Manca: auge y decadencia del azúcar en el valle
del Turabo en el siglo XX", 1995
"El asesinato político
en Puerto Rico", 1998
"El ’98: debates y análisis sobre
el centenario", 1999
Debates históricos para el nuevo
milenio", 2000
"Una historia olvidada: un siglo en la
Asamblea Municipal de San Juan, 1898 a 1998", 2000
"El
grito de Vieques", 2001 |
Más noticias
de esta sección para el 4/30/2005
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