Edición de: 30 de abril de 2005
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Juan Manuel e Ivonne Acosta: Unidos por el saber


ESCENARIO / Baltazar Vázquez

Por: Eliezer Ríos Camacho
Director ESCENARIO


Una genuina pasión por la historia, acompañada de mucho respeto y compromiso por la misma, ha fortalecido y estrechado el lazo sentimental que unió en matrimonio hace 45 años al licenciado Juan Manuel García Passalacqua y la profesora Ivonne Acosta Lespier. La diferencia en acercamientos, opiniones y criterios hacia ese mismo quehacer historicista —él desde una línea interdisciplinaria, acompañada de su popularidad tras casi tres décadas como politólogo; y ella desde la tradición académica— le ha añadido sal a la relación, enriqueciéndose uno al otro con sus puntos de vista opuestos, mientras levantaban juntos una familia de tres hijos que les han premiado con seis nietos.

Ante un panorama tan dinámico, por no decir convulso, como el que hoy vive Puerto Rico en su punto más neurálgico –la política- resulta pertinente dialogar con esta dupla, cuyas respectivas bibliografías suman una treintena de libros. Mediante los mismos han disectado el asunto del estatus, desmitificado las figuras de Luis Muñoz Marín y Pedro Albizu Campos y mirado con múltiples perspectivas desde la esclavitud hasta la llegada de Estados Unidos a Puerto Rico en 1898 y la salida de la Marina de Vieques en 2003.

Como si fuera poco esta pareja comparte al presente un sentido de entusiasmo y hasta de aventura contagiosos toda vez que él recién se ha estrenado con éxito como novelista y ella se encuentra sumergida en la creación de la primera enciclopedia de Puerto Rico por internet.

Admirar y diferir

"Parte de lo que nos ha unido es ese compartir intereses. Ambos hemos sido profesores de Historia, y ya que criamos los muchachos y somos abuelos nuestras conversaciones son muy interesantes; porque ella es historiadora —y admiro muchísimo su trabajo— pero yo soy anti historiador y. Por eso escribí la novela ("La séptima vida"). Mi acercamiento a la Historia se fundamenta en una escuela de pensamiento que enfatiza tres áreas nuevas que son los estudios culturales, los estudios post coloniales y los estudios subalternos y las tres identifican la historia como meramente otra forma de narración. Por eso mi posición es que la historia no es otra cosa que una forma de narración al igual que la novela y eso choca con la visión de Ivonne", expresa García Passalacqua.

"Porque él llega a la historia leyéndola, no estudiándola –aclara Acosta-. Yo creo que hay que seguir unos requisitos. La historia y la literatura toman mucho una de la otra pero se tienen que mantener cada una en su lado. Las notas al calce son vitales. Creo firmemente en partir de los documentos. De la literatura se pueden tomar formas de narrar, pero hay que partir de una investigación rigurosa y mostrar de dónde surgen las cosas. El está muy metido en los estudios culturales".

"El admira y está orgulloso de lo que hago, pero cuando nos casamos yo apenas tenía un bachillerato y él estaba terminando leyes en Cambridge. Yo tenía mi bachillerato de Manhattanville, que estaba bien, pero con este hombre al lado que siempre ha sido así, que dondequiera dice lo que siente, y metidos en reuniones de intelectuales, me di cuenta que el bachillerato no me servía de mucho. La enseñanza en Manhattanville era muy cerrada. Aprendí mucho de teología y literatura americana, inglesa y francesa pero era ignorante en muchísimas cosas; era una educación con gríngolas. Recuerdo que tomé un libro de civilización de Occidente y me lo leí como una novela. Entonces me dieron deseos de enseñar aquello que había descubierto. Al mudarnos a New Orleáns, me matriculé en Tulane y a nuestro regreso me matriculé en la UPR, terminé un bachillerato en Historia y lo disfruté porque descubrí a mi país. Habiendo estudiado en el Colegio de las Madres en el Sagrado Corazón era como no haber estado en el país; no estudiamos ni la historia ni la literatura de Puerto Rico. Entonces ante el nuevo conocimiento me radicalicé. Perdí la fe. Me salí de la Iglesia Católica y del Partido Popular —y mi familia que era del bloque Muñocista. Dejé dos iglesias a la vez. (Ríe). Fue como una segunda adolescencia que fue lo mismo que les pasó a Olga Nolla y a Rosario Ferré.

Entonces cuando entran en una controversia por sus respectivos acercamientos a la Historia, ¿cómo concluyen las conversaciones?

"Muy bien porque nosotros estipulamos las diferencias. Cuando dábamos clases yo bromeaba con las teorías de Ivonne y ella bromeaba con mis teorías".

Sin embargo, la influencia es evidente. Por ejemplo, la profesora Acosta acuñó el término del "Grito de Vieques", con el cual tituló uno de sus libros y usted utiliza esta expresión en su novela para identificar los sucesos desde la muerte de David Sanes hasta la salida de la Marina de Vieques.

"Como historiadora, Ivonne vislumbró lo que sucedería. Ella escribe una columna con ese título a los pocos días de la muerte de Sanes, en la que presagió todo lo que ocurrió luego; la unificación y el movimiento del pueblo por una causa de frente al gobierno de los Estados Unidos".

¿Prevalecerá en la historia y en el colectivo puertorriqueño, ese término para referirse a estos eventos tal y como ocurrió con el Grito de Lares?

"No me cabe la menor duda", afirma Passalacqua. "Los sucesos de Vieques vinieron a significar esa gesta de pueblo que Luis López Nieves en su novela "Seva", afirmaba que no existía".

"Depende de los historiadores, de quien escriba", expresa por su parte Acosta.

"Depende de quienes ganen, de quienes están arriba, porque aunque suene trillado, la historia la escriben los que ganan", añade el licenciado.

Esto evidencia que el acontecer político es lo que tradicionalmente ha dirigido la historia oficial, entonces ¿vislumbran hacia dónde llevan al país los eventos de los pasados meses en ese ámbito?

"Precisamente por eso he escrito una nueva columna titulada‘Hay que salir de la podredumbre’ porque lo que estamos viendo hoy, esa amenaza a la democracia, es el resultado de que el sistema colonial del país ha podrido todos los cuerpos políticos.

Esto, a la vez, me ha servido de inspiración para mi segunda novela, la cual he titulado ‘Tú no sabes nada de la vida’; motivado también por ese estudio sueco que se dio a conocer hace poco que asegura que Puerto Rico es el país más feliz del mundo. (Passalacqua muestra el grueso manuscrito de esta novela).

"Lo que está pasando ahora no ayuda para nada, porque vivimos un momento donde los odios están en carne viva, y no se respeta nada de los procesos políticos ni del debate de altura. Las instituciones se han ido ajuste y no se respeta la Constitución. Para mí lo fascinante es que quien vaya a hacer una investigación dentro de diez años sobre lo que está pasando ahora en Puerto Rico se va a volver loco, porque cada periódico es un país distinto", sentencia la historiadora.

"En lo que diferimos es que ella busca la verdad y yo digo que la verdad no existe", explica Passalacqua.

"Es que es peligroso decir que la verdad no existe. Porque esa actitud de total relativismo ante los hechos históricos es peligroso; porque como dice, Todorov, imagina que digamos que el Holocausto no pasó, que fue un invento de los judíos, entonces se corre el peligro que se repita", responde Acosta.

"Para mí existen solo narraciones de los hechos; los hechos desaparecieron y lo que prevalece es lo que se narra de los mismos".

"En lo que más nos llevamos es que en materia de historia, no nos importa el cayo que pisemos cuando se trata de presentar los hechos desde sus múltiples perspectivas", concluye la historiadora.



BIBLIOGRAFIAS:



Juan Manuel García Passalacqua:

"Apuntes sobre la historia

de América Latina", 1963

"La crisis política en Puerto Rico",

1970 (segunda edición, 1983)

"Puerto Rican Constitutional Law", 1974

"La alternativa liberal", 1974

"The Puerto Rican Question", 1983

"Puerto Rico: Equality and Freedom at Issue", 1984

"Recordando el futuro", 1986

"República Asociada y Libre Asociación", 1987

"Casa sin hogar: Memoria de mis tiempos", 1990

"Puerto Rico y los Estados Unidos", 1990

"Vengador del silencio", 1991

"Dignidad y jaibería: temer y ser

puertorriqueño", 1993

"Hegemón: otredad y mismidad

de la otra cara", 1994

"Los secretos del patriarca", 1996

"Vate de la cuna a la cripta", 1998

"Invadiendo al invasor", 1999

"El juicio de la historia", 1999

"La séptima guerra", 2000

"Afirmación nacional", 2001

"La séptima vida" 2004



Ivonne Acosta Lespier:



"La mordaza: Puerto Rico 1948-1957", 1987

(cuarta edición, 1998)

"La palabra como delito. Los discursos por los que condenaron a Pedro Albizu Campos, 1948-1950", Ivonne Acosta Lespier, Editorial Cultural, 1993

"Controversias históricas", 1995

"Santa Juana y Mano Manca: auge y decadencia del azúcar en el valle del Turabo en el siglo XX", 1995

"El asesinato político en Puerto Rico", 1998

"El ’98: debates y análisis sobre el centenario", 1999

Debates históricos para el nuevo milenio", 2000

"Una historia olvidada: un siglo en la Asamblea Municipal de San Juan, 1898 a 1998", 2000

"El grito de Vieques", 2001

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