La poesía, ese género tantas veces visto de reojo en
ciertos ámbitos literarios, tiene una solidez extraordinaria
en la geografía puertorriqueña, visible de diversas formas,
desde talleres hasta recitales, por no mencionar las tertulias
callejeras que se montan en cualquier esquina de Río Piedras,
Santurce o el Viejo San Juan, ahora con menor intensidad dada
las medidas restrictivas que obligan al encerramiento en un
espacio determinado para no perturbar la paz de los inquilinos
de la antigua ciudad.
Esto no es prerrogativa de los habitantes del área
metropolitana de San Juan, pues en Caguas, Ponce, Mayagüez,
Arecibo, San Sebastián o Utuado –menciono de forma arbitraria
los lugares– florece igualmente la poesía con una incontenible
fuerza que ha llevado a Puerto Rico a tener más poetas
auténticos –porque también están los falsos– por millas
cuadradas que cualquier lugar del mundo. (Ello, aclaro, no
tiene asidero científico, pues no hay ningún estudio para
sostenerlo).
Una muestra de que la poesía hala, de que hay un interés no
sólo en la creación simple, virgen, sino en la adquisición de
destrezas literarias es la consistencia que ha tomado el
taller que desde hace tres años imparte la laureada poeta
Vanessa Droz en la Universidad del Sagrado Corazón (USC), en
Santurce, y que tendrá una nueva edición con el comienzo del
semestre académico el próximo martes.
Esta vez la poeta ha tenido que agregar una segunda entrada
al taller Puerta de Poesía, como se denomina este proceso de
formación continuada, integrado al programa de la USC que
coordina Carmen M. Pérez, porque la demanda supera ya el nivel
básico y se ha impuesto la necesidad de un laboratorio poético
avanzado.
Para subsanar la situación, Vanessa Droz ofrecerá el taller
básico durante ocho martes consecutivos –agosto y septiembre–,
a partir de la semana próxima, y durante los meses de octubre
y noviembre dará el avanzado, en ambos casos en horario de
6:00 a 9:00 de la noche.
De esta forma se brinda a los poetas –o aspirantes a
poetas– interesados en adquirir destrezas mediante tutela
especializada, la posibilidad de transitar ambos tramos en un
solo semestre, a la vez que quienes anteriormente han superado
la primera fase reciben ahora la oportunidad de acceder a una
etapa superior.
La autora de "Vicios de ángeles y otras pasiones privadas"
explica que el taller se ha estructurado con la versión más
avanzada –a ofrecerse posteriormente– por reclamo de los
propios talleristas.
"Después que dominan ciertos recursos poéticos, desean
continuar, pero con retos más complejos. De ahí que hayamos
revisado el prontuario del taller y reestructurado todo el
protocolo de ejercicios y lecturas para ubicarlos de acuerdo a
su nivel de profundidad y exigencia. Esto no quiere decir, de
ninguna manera, que los ejercicios del taller básico sean
fáciles. Siempre hemos concebido nuestro taller como una
experiencia durante la cual hay que trabajar arduamente, pero
buscando siempre lo divertido y sabroso de saber que se está
jugando con el lenguaje en el mejor sentido, de saber que la
escritura poética es siempre una experiencia de conocimiento",
aduce la poeta, ubicada en la denominada Generación del 70,
del siglo pasado.
El taller ha sido redefinido, aclara la autora, para
titularlo Puerta de Poesía, en lugar de "puerta a la poesía,
que implica un acceso asegurado, ni puerta de la poesía, que
sugiere una pertenencia o relación absoluta. Y sin el artículo
determinado, que convertiría a la poesía en una sola,
monolítica y simple, incuestionable. Simplemente: puerta de
poesía, como una opción más. Porque eso es un taller de
creación poética: una apertura más, un umbral por el que lo
mismo se entra que se sale después de conocer los riesgos y
maravillas de la creación poética", según sus palabras.
La autora explica que en el taller se analizará y se
discutirá en grupo la producción literaria de los
participantes, se realizarán diversos ejercicios creativos
para desarrollar destrezas de escritura, se discutirán los
conceptos, recursos y técnicas de la creación poética y se
estudiarán las reglas básicas de versificación.
En este momento la Universidad del Sagrado Corazón se ha
colocado a la vanguardia en la formación de literatos en
Puerto Rico porque, aunado al éxito de los talleres de poesía,
de cuento y de guiones, éste coordinado por la cineasta Teresa
Previdi, comenzó el año pasado el primer programa de maestría
de Creación Literaria.
Ese programa, dirigido por el polémico narrador
puertorriqueño
Luis López Nieves, arrancó con una aceptación
que desbordó las expectativas, lo que confirma el interés
extraordinario que existe en Puerto Rico en la creación
literaria.
Hay que destacar que la USC, bajo la presidencia del doctor
José Jaime Rivera, es hoy una institución pionera en un
importante campo –como es el de la creación literaria, del
desarrollo intelectual– que parecía destinado a quedar
arrinconado por el avasallador avance de la formación
científico-tecnológica, considerada arbitrariamente puente
unidireccional en la construcción de la sociedad del futuro,
más que nada por los emolumentos que genera que por el
necesario servicio a la humanidad.