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San Juan, Puerto Rico - Actualizado: 8 de diciembre de 2001 a las 6:44:25 PM
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ENDI > POR DENTRO

El arte de inventar la Historia


domingo, 9 de diciembre de 2001

Por Mario Alegre Barrios
End.malegre@elnuevodia.com
 

Luis López Nieves, flamante ganador del Primer Premio del Instituto de Literatura Puertorriqueña.
Juan Alicea / El Nuevo Día

Arte y cultura

AÚN RECUERDA el día que descubrió que la Historia no existe o que, en el mejor de los casos, es un invento tan plural como personas hay dispuestas a escribirla.

Desde entonces, Luis López Nieves comenzó a encontrar su voz y a ponerla al servicio de esa vocación por la palabra que acaba de tener una nueva epifanía en el galardón concedido por el Instituto de Literatura Puertorriqueña por su libro La verdadera muerte de Juan Ponce de León, obra distinguida con el Primer Premio como la mejor de lo publicado durante el pasado año por el jurado de esa institución, adscrita a la Universidad de Puerto Rico.

Con una obra articulada en el cauce de la historia considerada como "oficial" y transformada por el privilegio que le asiste de escribir la suya propia, Luis señala que el descubrimiento de esta realidad lo alcanzó cuando se acercaba a los treinta y había pasado buena parte de su vida leyendo ese género con pasión desbordada. "Fue un momento de iluminación", asevera. "Me di cuenta de que la Historia es tan subjetiva como la Literatura… cada cual la escribe desde su perspectiva. Los españoles escribieron su Cid, los ingleses su Rey Arturo y los norteamericanos afirman que Washington nunca dijo una mentira, por ejemplo. Los pueblos se inventan a sí mismos y deciden en qué y en quién creen."

Respecto al Primer Premio de Literatura -que será entregado en enero del próximo año en el Ateneo Puertorriqueño-, Luis comenta que nunca ha concursado en certamen alguno y que se imagina que fue la editorial la responsable de que su libro más reciente haya sido considerado. "Para mí los premios nunca han significado gran cosa… lo realmente importante es el premio que me dan los lectores cuando me leen. Seva lleva ya once ediciones y, Escribir para Rafa, tres. Este es el premio verdadero. Ahora bien, este premio lo han obtenido figuras como René Marqués, Enrique Laguerre y José Luis González, por ejempo. Se trata de un reconocimiento no ya del público, sino de los pares. Esto le da su propio valor y lo agradezco profundamente."

Consciente de que no resulta simpático para infinidad de personas, Luis reconoce que esa animosidad no es gratuita y que él ha sido -en parte-, responsable de ella. "Nunca aprendí a ser diplomático y me formé académicamente para decir la verdad siempre", ilustra. "Cuando regresé a Puerto Rico, después de haber estudiado mi doctorado en Nueva York, me percaté de que eso no funciona aquí y que, por el contrario, te marca como una persona desagradable. Aquí hay dos caminos: te ganas a la gente con hipocresía o con la verdad, aunque con esta última pierdes más personas de las que ganas. Mi selección es obvia. También me he dado cuenta de que en Puerto Rico el éxito ajeno se toma como una ofensa personal."

Autor -entre otras cosas-, de la ya célebre campaña sobre el idioma, de la Universidad del Sagrado Corazón, Luis asevera que, como escritor, rechaza de plano la verborrea empalagosa. "Esa selva de palabras llena de barroquismo me horroriza", apunta. "He encontrado mi propia voz y escribo como soy y como pienso, sin adornos. Me gusta contar, sobre todo porque soy más lector que escritor."

Como corolario, Luis admite que no tiene relación con Dios. "No puedo", señala. "Después de haber leído tanta historia y descubrir cómo nos ha llegado esa noción y nos hemos inventado tantas cosas, es imposible creer en Dios. Eso no es importante en mi vida. Por otro lado, hago lo que me place: escribir, leer y viajar. Dispongo de mi tiempo y eso me hace inmensamente rico. Sé que no escribo para el presente… escribo para el futuro, para la gente que exista dentro de cien años."

Aunque es catedrático del Programa Graduado de Comunicación de la USC y director del Taller de Cuento de esta institución, Luis rechaza que lo aliente una vocación pedagógica en el sentido tradicional del concepto. "No tengo vocación pedagógica", afirma. "Estudié literatura para aprender literatura, no para ser profesor. Enseño porque mi vocación y mi pasión es el idioma. No enseño literatura, simplemente enseño a escribir."

Luis López Nieves

-Autor de Seva, Escribir para Rafa y La verdadera muerte de Juan Ponce de León

-Doctor en Literatura comparada por la Universidad del Estado de Nueva York

-Catedrático y director del Taller de Cuento de la Universidad del Sagrado Corazón

-Autor de la campaña de servicio público sobre el idioma de la USC 



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