Luis López Nieves, fabulistoriador y cuencronista por excelencia ha vuelto a sus andadas.  Publica hoy en El Nuevo Día, para la ira de los positivistas seguidores de Ranke, una pieza devastadora en la que arguye que la historia es ficción, literatura. Aquí va el fragmento más jugoso del ensayo:

Por eso pienso, querida Eudocia, que la historia realmente no existe. Lo que existe es la literatura. Dentro de la literatura, como ya sabes, hay cinco géneros clásicos: poesía, drama, ensayo, cuento y novela. Añado que también se debe incluir la historia como un sexto género literario.

Hay escritores que cuentan historias basadas en la imaginación o inspiradas en datos históricos: las llaman novelas o cuentos. Hay escritores que redactan narraciones partiendo de datos concretos y con todo un aparato erudito o seudocientífico… y luego llaman “historia” a las páginas que producen. Pero discrepo: en realidad han creado literatura, dentro del género llamado “historia”. 

Ha llegado el momento de llamar a la historia por su verdadero nombre. Y no hay que avergonzarse. No está mal que la historia sea un género literario porque cada país tiene derecho a construir su propia imagen.

¿Y ahora?

Por cierto, la foto no es de López Nieves, sino de Leopoldo von Ranke, ese mismo, el de la historia como es, como fue, y nada más.